"Ahora, lo que se ha logrado finalmente es tener una tasa de inflación en la cual ya tenemos un tipo de cambio competitivo, normalizado el precio de los servicios públicos, y eliminado el financiamiento del Banco Central al Tesoro. Es decir, tenemos una tasa de inflación parecida a la que tenía el kirchnerismo, pero habiendo resuelto todos los problemas, y sin prohibiciones a importar y exportar", explicó.
“A partir de ahora, el camino que hemos recorrido nos permite sí pensar de manera realista en que la inflación va a poder bajar año tras año, de manera persistente, a menos que suframos shocks externos de magnitud. Pero sin que ello ocurra, ahora sí tenemos las condiciones básicas como para que la inflación pueda mostrar un descenso gradual. En 2019 la inflación va a ser sustantivamente más baja que en el año 2018".