Párrafo aparte para el salario real de los trabajadores formales, que durante el mes de enero cayó un 6% interanual en términos reales y, dada la inflación observada en febrero y la esperada para marzo, no tiene perspectivas de mejora al menos en el primer trimestre.
Por el lado del sector externo, las exportaciones han sufrido luego de los dólares soja y ha vuelto el déficit comercial en enero. Para febrero se han recuperado en el margen, pero el superávit del mes no alcanza para revertir el resultado negativo del primer bimestre.
En lo que respecta a marzo, la posición vendedora en el mercado de cambios del BCRA nos hace pensar que habría vuelto el déficit comercial durante este mes.
Las reservas netas cerraron febrero en torno a los USD 3.100 millones y en marzo ya habrían perforado el piso de USD 1.500 con datos provisorios.
En síntesis, los USD 20.000 millones menos en exportaciones que implicará la sequía este año tendrán que salir de algún lugar y como la última opción del Gobierno es una devaluación, muy probablemente ese dinero se compense con menores importaciones por una cuantía similar.
En 2022 se importaron USD 81.000 millones solo en bienes y la dinámica de las importaciones del primer bimestre nos hace pensar que para este año el Gobierno buscara “estacionar” las importaciones en USD 4.000 millones mensuales, lo que implicaría nada menos que USD 25.000 millones menos que el año pasado.
Esta decisión impactará de lleno en los niveles de actividad, ya que serán menos dólares que venían directamente a ser insumos. Dado el filtro que implica el SIRA, ya se venían filtrando menos bienes finales, por lo que se importa, actualmente son bienes de capital, intermedios o energía.
El EMAE de enero de 2023 deja un arrastre de -0,8% para todo el año. A ello hay que sumarle el efecto de la sequía en el agro (-2% en actividad) y todo lo que se recorte en importaciones que afecta directamente a la industria, construcción y comercio.
Por lo tanto, el crecimiento de 2023 no hay dudas que será negativo, el desafío del Gobierno estará en hilar fino para que esa caída sea la menor posible en un año electoral.