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Plan C: Aunque diga lo contrario, Lavagna relanza su campaña para mostrarse como estadista y captar a los desencantados de Macri

Nicolás Poggi
por Nicolás Poggi |
Plan C: Aunque diga lo contrario, Lavagna relanza su campaña para mostrarse como estadista y captar a los desencantados de Macri

Cuando retome su campaña presidencial, Roberto Lavagna lo hará bajo una certeza: la polarización se rompió porque Cambiemos “ya no es competitivo”. Caído un gigante, un nuevo terreno electoral podría abrirse para las otras fuerzas. Y ahí pondrá el foco Consenso Federal.

La propuesta de Lavagna y su equipo de “suspender” las actividades hasta que se estabilice la economía y la tensión social estuvo motivada por las provocaciones que, interpretaron, ejecutó el propio Gobierno a través de las declaraciones encendidas de Elisa Carrió (“fraude” y “salir muertos de Olivos”) y Miguel Pichetto (tensión con Brasil por las críticas de Alberto Fernández a Bolsonaro).

Pero, según aseguran a A24.com desde el entorno del candidato presidencial, “una vez que se tranquilice el dólar vuelve la campaña”. Y el objetivo será buscar a los sectores de clase media desencantados con el presidente Mauricio Macri.

¿Cuáles serán los puntales para salir a competir contra un frente peronista que, del otro lado, obtuvo el 47% de los votos? “Al haber habido un mensaje tan negativo contra el Gobierno, nuestra expectativa está puesta en que, manteniendo el perfil de una propuesta alternativa, seria y responsable, podamos sumar cada vez más volumen y consideración de los argentinos”, explicaron a este medio desde el lavagnismo.

Algo así como un candidato extraordinario para tiempos extraordinarios. “Haber salido con una proposición clara de suspender el proselitismo, declarar emergencia alimentaria y renegociar con el FMI demuestra que, como ya lo hicimos con nuestros 20 puntos del plan económico, sabemos qué es lo que hay que hacer”, ratifica uno de los armadores de Consenso Federal.

Las cuentas

Pero no sólo de Cambiemos quiere sumar votos el lavagnismo. El Frente de Todos no los intimida. Y de nuevo, la confianza está puesta en el perfil del propio candidato. Lo explican: “Puede haber gente que haya votado al kirchnerismo por dar un mensaje contrario al Gobierno pero que, ante esta crisis, analice que Lavagna es la figura adecuada para esta etapa”.

Además, apuntan, Consenso Federal se distingue también por tener representantes con roles “institucionales” como los gobernadores Juan Manuel Urtubey, compañero de fórmula de Lavagna, y el santafesino Miguel Lifschitz, integrante de la “mesa chica” del espacio.

En la “mesa chica” de Lavagna se sientan, además de Lifschitz, Alejandro “Topo” Rodríguez, jefe de campaña; Urtubey, compañero de fórmula; Eduardo “Bali” Bucca y Graciela Camaño, candidatos a gobernador y diputada. ¿Y Margarita Stolbizer?

“Está adentro el GEN en provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Con candidatos en las listas y muy activos. Queremos que Marga se sume más activamente en esta etapa, y estamos en eso”, dicen en en lavagnismo casi a modo de súplica.

Aunque el escenario de frenesí económico que se abrió desde el lunes post-PASO puede ser una oportunidad, los delegados de Lavagna mantienen su “preocupación” por la situación y quieren que eso esté en primer lugar. Por eso hay canales de diálogo abiertos tanto con el albertismo como con las “líneas medias” del Gobierno (más allá de que por lo bajo reconozcan que el macrismo “no tiene los pies sobre la tierra”).

“Queremos aprovechar la espalda y experiencia de Lavagna para colaborar, en este momento, a que el Gobierno estabilice el país y se deje de ‘gabinetes ampliados”. De nuevo, la referencia a la nada venturosa sesión grupal de funcionarios derrotados.

Desde el socialismo aportan ante A24.com que la devaluación “va a tener una repercusión social” en los próximos meses “no sólo medible en votos”, por lo que en ese contexto cobra más peso la figura de un dirigente que ya supo campear una crisis.

“Tenemos todo para crecer en octubre”, se ilusionan en la mesa chica de Consenso Federal, y calculan: “Van a venir, mayoritariamente, votos del macrismo, pero además de todos aquellos que optaron por Macri para ganarle al kirchnerismo o porque creían en su propuesta económica y, por ambos motivos, están defraudados, y más que ahora salió a repartir plata sin ningún tipo de plan”. Así definen, con brutalidad de bodegón, el nuevo paquete de medidas.

También cuentan como punto a favor que resta un 25% del padrón que no fue a votar (y que no tendría motivos, a priori, de inclinarse por Macri), y que los sectores de clase media que no quieren al kirchnerismo podrían tener intenciones de nivelar el próximo Congreso para que sea “más plural”. Tildes y cruces en la mesa de campaña.

“La idea del tercer espacio licuado se sustentaba en la polarización, y eso no existe más desde el domingo”, repiten. Lavagna ya no quiere ser el plan C.

Ahora busca reemplazar a Macri.

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