La resolución considera que su conducta excedió la de un mero observador o asesor legal y que tuvo una participación directa en el desarrollo de los hechos. La ocupación del Instituto Perón ocurrió en un clima de fuerte tensión política, en los días previos a la confirmación de la condena en la causa Vialidad contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Juan Grabois, desde uno de los balcones del Instituto Perón, al momento del ingreso al edificio. (Foto: archivo)
El edificio, considerado un espacio de alto valor simbólico para el peronismo, fue ocupado por manifestantes que rechazaban distintas medidas del Gobierno nacional. Sin embargo, la protesta derivó en incidentes que motivaron el desalojo por parte de las fuerzas federales. Durante el operativo se produjeron enfrentamientos y varios efectivos policiales resultaron lesionados.
También procesaron a otro manifestante
En la misma resolución, el juez Sebastián Ramos procesó a Valentín Peralta, a quien atribuyó una participación más violenta durante los incidentes. Según el expediente, Peralta habría agredido físicamente a efectivos policiales durante el procedimiento de desalojo.
Como respaldo de esa acusación, la causa incorpora certificados médicos que documentan lesiones sufridas por varios agentes, entre ellas traumatismos craneales, contusiones y heridas leves que fueron atendidas en el Hospital Churruca. Estas constancias forman parte de los elementos utilizados por el magistrado para sostener la imputación por resistencia a la autoridad.
La defensa de Juan Grabois
La defensa del dirigente rechazó la acusación y sostiene una versión completamente distinta de los hechos.
Los abogados de Grabois afirman que el diputado no participó de la ocupación como organizador ni como instigador, sino que se encontraba en el lugar ejerciendo su profesión de abogado, en representación de una cooperativa que administraba un espacio lindero al Instituto Perón.
Con ese argumento buscan descartar que su conducta encuadre en los delitos imputados y sostienen que su presencia respondió únicamente a tareas de asistencia jurídica.
No obstante, el juez consideró que las pruebas reunidas durante la investigación resultan suficientes para avanzar con el procesamiento, aunque la causa continúa y la decisión todavía puede ser apelada por la defensa.