El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, supervisó este viernes el avance de las obras en la Unidad Penitenciaria N° 8, conocida como “El Infierno”, ubicada en la intersección de las rutas AO12 y 14, en la localidad de Piñero.
El gobernador supervisó los trabajos en la Unidad Penitenciaria N° 8 de Piñero, un penal inédito en el país para detenidos de alto perfil.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, supervisó este viernes el avance de las obras en la Unidad Penitenciaria N° 8, conocida como “El Infierno”, ubicada en la intersección de las rutas AO12 y 14, en la localidad de Piñero.
El complejo será la primera cárcel del país destinada exclusivamente a detenidos de alto perfil, como narcotraficantes y sicarios, y apunta a convertirse en una referencia regional por su nivel de seguridad. El proyecto, según explican desde el gobierno provincial, toma como modelo el sistema penitenciario impulsado en El Salvador por el presidente Nayib Bukele, reconocido internacionalmente por su rigurosa política contra el crimen organizado.
Durante la recorrida, Pullaro estuvo acompañado por el titular de la Unidad Ejecutora de Infraestructura en Seguridad Pública y Penitenciaria, Diego Leone. Allí destacó la magnitud de la obra y la inversión realizada para concluir el establecimiento, que tendrá capacidad para alojar a 1.150 internos considerados de máxima peligrosidad. “Tenemos 12 grúas juntas trabajando al mismo tiempo en este lugar, lo que es muy difícil de ver en una obra”, señaló el mandatario provincial.
El gobernador también recordó que en el mismo predio se construyen otros dos establecimientos penitenciarios, cada uno con capacidad para cerca de 1.950 detenidos, lo que permitirá ampliar de manera significativa el sistema carcelario santafesino.
Pullaro remarcó que la iniciativa forma parte de una "política integral de seguridad pública", que combina el fortalecimiento policial, la inversión en tecnología y un control más estricto de la población carcelaria. En ese marco, explicó que los internos alojados en “El Infierno” contarán con celdas individuales, bajo "control pleno del Servicio Penitenciario" donde solo se podrá "compartir patio con 12 reclusos".
Según precisó el mandatario, al nuevo penal serán trasladados "alrededor de 500 detenidos" que actualmente integran los distintos niveles de alto perfil en las cárceles de la provincia. Para Pullaro, el objetivo es "seguir separando a los detenidos más conflictivos y violentos de la provincia para romper el vínculo con el afuera”.
Finalmente, Pullaro subrayó que se trata de una cárcel de máxima seguridad con una inversión inédita para Santa Fe. En ese sentido, comparó el ritmo actual de construcción con décadas anteriores y aseguró que su gestión superará ampliamente la cantidad de celdas construidas en los últimos cien años. "En 100 años se hicieron 3.500 celdas mientras que en 4 años de gestión vamos a hacer más de 3500 contando la ampliación de los penales en Santa Felicia, Coronda, Las Flores, Recreo y estas tres nuevas cárceles”, precisó.