"En Argentina es absolutamente normal que el delincuente sea premiado y que la víctima se convierta en victimario. No es un tema legal o jurídico, es un problema moral y de valores. Vivimos en un país donde ser delincuente garpa y rinde; y pagar los impuestos, laburar, esforzarse, emprender, respetar la Ley y ser honesto te convierte en un pelotudo. En algún momento se produjo en la Argentina una inmensa crisis de valores donde se legitimó la delincuencia y el respeto por la Ley, el orden y el otro pasó a ser un tema de la derecha nacionalista". "En Argentina es absolutamente normal que el delincuente sea premiado y que la víctima se convierta en victimario. No es un tema legal o jurídico, es un problema moral y de valores. Vivimos en un país donde ser delincuente garpa y rinde; y pagar los impuestos, laburar, esforzarse, emprender, respetar la Ley y ser honesto te convierte en un pelotudo. En algún momento se produjo en la Argentina una inmensa crisis de valores donde se legitimó la delincuencia y el respeto por la Ley, el orden y el otro pasó a ser un tema de la derecha nacionalista".