Un cura jesuita impulsa una colecta para un millón de hogares: qué es “Seamos Uno”, el plan contra el hambre y el coronavirus

Tomás Carnota
por Tomás Carnota |
Un cura jesuita impulsa una colecta para un millón de hogares: qué es “Seamos Uno”, el plan contra el hambre y el coronavirus

Rodrigo Zarazaga es un hombre del conurbano. Entiende y conoce las necesidades que existen en el territorio a la perfección. Quienes lo conocen lo describen como uno de los tantos articuladores entre los barrios carenciados, el Estado y el sector privado.

Este sacerdote jesuita y politólogo está a cargo de la dirección de la Escuela de Liderazgo Político del Centro de Investigación y Acción Social (CIAS). Hace quince años tiene un rol activo junto con distintos líderes del área metropolitana y hoy la pandemia lo obligó a idear un plan urgente: "Seamos Uno".

Desde su casa planifica y prepara, junto con el gobierno de la Ciudad y de la provincia, la misión que busca llegar a un millón de hogares con cajas de alimentos y elementos de higiene, provistas por el sector privado.

“Es una buena ocasión para que el sector privado muestre un compromiso con todos”, dice en una entrevista con A24.com y señala que “el que no sale de su casa nos cuida”, por lo que “nosotros también tenemos que cuidarlos”.

-¿En qué consiste el proyecto que está arrancando para asistir a los barrios más vulnerables del AMBA?

-Estamos en el momento recaudando fondos de empresas para poder hacer el primer acopio, para salir la próxima semana con las primeras 100 mil cajas, el objetivo ambicional sería repartir 1 millón de cajas. Repartir 100 mil en los próximos días sería un logro. Pero lo que nos marca el camino es el hambre. El Estado nos marca los puntos donde hay necesidad de recibir cooperación nuestra y nosotros llegamos con estas cajas de alimentos.

-¿De dónde parte la iniciativa?

-Ya había muchas familias en emergencia, pero la pandemia empujó a otras familias a la emergencia. El vendedor ambulante, el emprendedor, el peluquero o el carpintero hoy no tiene ingresos.

Y quedándose en su casa nos están cuidando a nosotros. El que no sale de su casa nos cuida. Nosotros también tenemos que cuidarlos. Por eso el nombre: Seamos Uno. La gente quedándose en su casa nos está cuidando por eso no las empujemos a la desesperación o a la necesidad alimentaria y lleguemos con una ayuda.

-¿Quiénes trabajan para que la asistencia se concrete?

-Entidades de bien público e iglesias que convocaron al sector privado, que está aportando las donaciones, la logística y la auditoría. Quienes convocan son el Cias, los jesuitas, Caritas, Alianza Cristiana, el Banco de Alimentos, AMIA y se van a ir sumando otras.

-¿Cómo cree que la sociedad argentina está llevando adelante la pelea contra el coronavirus?

-Hay un objetivo para el país ahí, esto va a pasar, para cuando salgamos de esto tenemos que haceros cargo uno de otros y tenemos que superar la desigualdad, por eso el nombre de Seamos Uno.

-¿Cómo ve al sector empresario en este momento?

-Nosotros hoy tenemos el apoyo del sector privado. Es una buena ocasión para que el sector privado muestre un compromiso con todos.

-¿Cómo está el conurbano durante la cuarentena?

Entre Capital y conurbano hay más de mil trescientas villas. Y obviamente hay problemas estructurales de falta de servicios básicos, tan básicos como el agua.

Entonces obviamente la cuarentena es de más difícil cumplimiento. Lo hablé con el presidente. Pero también es cierto que la gente se quiere cuidar y tiene miedo. Entonces tampoco es como la gente piensa y, esa imagen de descontrol que a veces tendemos a popularizar me parece que sinceramente no es lo que está ocurriendo en el conurbano.

Sí es cierto que el condicionamiento estructural hace que uno compare el acatamiento entre Callao y Corrientes y Gregorio Laferrere. Es distinto por los condicionamientos estructurales.

Pero sí es cierto que la gente quiere cuidarse y que no quiere el caos y el descontrol.

Por eso es importante atender a las personas para que no lleguen a la desesperación. Cuando uno tiene un hijo que no come, te lleva a la desesperación. Todos los argentinos tenemos que frenar antes de ese abismo.

-¿Cómo hay que atender la emergencia en el conurbano?

-Creo que a la emergencia vamos a tener que atenderla con lo inmediato, que es que los niños y niñas o familias no pasen hambre.

Hay que llegar con todo lo que podamos, medios de prevención elementos de limpieza. Y que cuando pase esta crisis, sí veamos lo que nos cuesta tener esa infraestructura y esa igualdad en servicios básicos, y que los argentinos de una vez la encaremos.

-¿Salimos de una emergencia para entrar en otra?

Sí. Ojalá que de la emergencia nos quede el aprendizaje de que nadie se salva solo, que dependemos de que el otro esté bien.

-¿Cuál es el rol que tienen los referentes barriales y las organizaciones sociales en el conurbano ante una situación de estas características?

-En el territorio hay gran variedad de referentes, es de una diversidad enorme. En esa diversidad están los referentes, los punteros, los pastores, los curas, hay de todo.

Uno no puede dejar de alabar a las personas que metidas en esa realidad empujan comedores, redes de solidaridad. Mujeres que en sus propias casas abren comedores porque las conmueve el hambre de los chicos de su barrio y buscan contenerlos. No hay que dejar de resaltar esto.

Muchas veces se ve al puntero como alguien que saca ventaja, que obviamente también existe el que saca ventaja como en todo ámbito de la vida y en los barrios también, pero muchas veces se pone la iluminación sobre ese personaje y no se ve la fuerza que despliegan, un trabajo solidario enorme.

Esas mujeres de una fortaleza y empuje que no son madres solamente de sus hijos, sino madres de todos los niños y niñas de sus barrios.

El referente se vuelve clave porque sino no llegaríamos, son los que llegan, la última milla como diríamos en logística y la dan estos referentes.

Para hacer donaciones y colaborar hay que entrar al sitio www.seamosuno.com.ar o mandar un mail a seamosunodonacines@gmail.com.

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