icons
Cotización dólar:
Compra
--
Venta
--
BUENOS AIRES
T. --
H. --
POLÍTICA

Ruidos entre los intendentes del conurbano y Larreta por la flexibilización de la cuarentena

Ruidos entre los intendentes del conurbano y Larreta por la flexibilización de la cuarentena
El presidente Alberto Fernández camina junto a Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta en la Quinta Presidencial de Olivos rumbo a la reunión.

Larreta se sentó el viernes al lado de Alberto Fernández y dijo que todo seguía igual. Que la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano no iban a pasar de fase. Y que iba a anunciar más flexibilizaciones al día siguiente.

El sábado, en cambio, anunció que se flexibilizaba mucho. Parecía más un paso hacia la fase IV que una continuidad de la fase III. Desde el Gobierno porteño lo niegan, dicen que es más parte de una segmentación que de una “reapertura progresiva”.

Pero las mayores críticas a Larreta llegaron de la mano de los intendentes peronistas del conurbano. Fundamentalmente los de la poderosa y complicada tercera sección. Son los distritos de la zona sur, los más populosos y los más riesgosos en términos socioeconómicos: Matanza, Lomas, Quilmes, Avellaneda, Ezeiza…

“Los intendentes e intendentas marcaron su preocupación ante las medidas anunciadas por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con respecto a la apertura de nuevos comercios”, dice el comunicado que lanzaron el domingo los barones (y mujeres) del conurbano.

“No se flexibilizará ninguna restricción de apertura de comercios y actividades productivas ni se permitirán nuevas excepciones de circulación. Es decir que, mientras cada gobierno municipal no comunique lo contrario, todas las medidas de aislamiento continuarán igual que hasta ahora”, insistieron.

Un intendente de la zona oeste ratificó la preocupación: "Tengo la misma preocupación que los intendentes de la tercera. Será muy difícil controlar el desplazamiento de vecinos de nuestros distritos para que no vayan a trabajar o consumir a la Ciudad", dijo a A24.com

El mensaje iba para Larreta pero también para Kicillof, que el lunes tuvo que salir a aclarar que estaba en contra de que trabajadores del conurbano a viajen a la Ciudad en transporte público entre otras flexibilizaciones: "No se puede, está prohibido por decreto" dijo.

“El tránsito que va del conurbano a Capital, después vuelve a los municipios y trae contagios. ¿Estamos dispuestos a contar los muertos?”, se preguntan cerca de un intendente. “Estamos condenados por el éxito que tenemos en la cuarentena. Es un error lo que están haciendo en la Ciudad. Hay que garantizar que los que trabajen sean de la Ciudad”, insisten.

A pesar de esa escalada pública, fuentes del gobierno de la Provincia aclararon que “los tres gobiernos vienen acertando con las medidas y que habrá que abrir de a poco”… es decir, sin críticas a Larreta y con énfasis en la buena sintonía entre ellos.

Mientras los intendentes del Frente de Todos salían a criticar durísimamente, los de Juntos por el Cambio se alinearon a Larreta (¿Su jefe político?) y pidieron ir hacia las mismas flexibilizaciones que la Ciudad.

En el medio de todos estos cruces, la Nación hizo silencio. Por ahora.

Qué puede haber detrás de la dureza de los intendentes peronistas:

Hay dos lecturas posibles:

  • Saben que si la gente se contagia en Capital laburando y vuelve a sus municipios, después va a haber contagios ahí. Es una forma de atajarse.

“Los intendentes no quieren anunciar aperturas hasta no ver cómo funciona en CABA”, explican. Es decir, que si algo malo pasa, los platos rotos los pague Larreta que –dicho sea de paso- tiene más capacidad económica y sanitaria para correr riesgos.

  • Otra lectura, más conspirativa, es que en realidad los dardos no son para Larreta sino para Kicillof. Es una forma de apretarlo para sacarle guita.

Ojo: es posible que las dos convivan.

¿Qué pasa con el sistema sanitario?

  • Insistimos desde estas páginas que es un problema trabajar con la información difusa que hay sobre el sistema sanitario. Apenas sabemos que la buena de Carla Vizzotti (viceministra de Salud) todos los días nos informa sobre la cantidad de camas ocupadas. Lo que no queda claro es cuánto aumentó la capacidad del sistema.
  • En provincia de Buenos Aires sumaron 496 camas de terapia desde que empezó la pandemia y 226 respiradores.
  • Cuando empezaron -dijo Kicillof el viernes- tenía 422 de terapia. Y ahora 976
  • Como siempre, nunca queda claro si es mucho o poco.
  • Un dato positivo: viendo el detalle por hospital, no hay criterio de distribución partidaria (lo cual debería ser natural, pero no lo es en la Argentina). Lanús sumó más que Avellaneda por ejemplo.
  • Nación recién ahora implementó una página pública con info sobre la pandemia. Solo da datos de contagios parecidos a los que damos en A24.com pero no sobre la evolución del sistema. Se tomaron dos meses para diseñarlo… 60 días más que la mayoría de los medios.

Dato: A todo esto en Capital bajó la cantidad de muertes respecto al año pasado. Entre 15 y 20 muertos menos por día que en 2019, dicen en off fuentes que siguen el termómetro diario. Eso oxigena el sistema.

Los tres gobiernos coincidían al inicio de la pandemia en que si el sistema sanitario se fortalecía y tenía capacidad de respuesta, no era un problema cuántos contagios hubiera. La pregunta entonces es: ¿El sistema los puede absorber?

En base al newsletter #LaJunglaDelPoder. Suscribite en www.a24.com/jungla

por Pablo Winokur @pablowino
SUBIR

NWS

Ovación

Show