¿Cómo está la relación del Gobierno con los organismos de derechos humanos?
Es una relación respetuosa como la fue siempre desde el primer día. Hay diálogo. Nosotros interactuamos con los organismos que conforman el directorio de la ex Esma que se codirige entre Ciudad, Nación y nosotros. Tenemos un diálogo permanente con Abuelas de Plaza de Mayo, con quienes trabajamos activamente en la búsqueda de los bebés que fueron tomados por la dictadura. Todavía hay más de 300 chicos y adultos por encontrar. A medida que van surgiendo temas y necesidades el dialogo es permanente.
¿Cómo se trabaja al frente de esta secretaria en un país donde todavía existe una grieta vinculada a los derechos humanos?
No, yo creo que no hay una grieta. Creo que la inmensa mayoría de los argentinos tenemos acuerdos básicos fundamentales en lo que queremos de nuestra democracia y en nuestro repudio de lo que fue la dictadura militar, y lo que representó y representa el terrorismo de Estado. La mayoría de los argentinos sabemos que esta temática no se politiza ni se ideologiza. Luego hay sectores que plantean tensiones, pero nosotros trabajamos con la inmensa mayoría que son con los que tenemos que trabajar para el fortalecimiento de la democracia, donde el Presidente mismo dijo que Memoria, Verdad y Justicia es una política de Estado. No hay grieta en eso.
Sin embargo, hay sectores que cuestionaban que el kirchnerismo se focalizara tanto en los 70 en materia de derechos humanos…
Es que eso tiene que ver con la ideologización. Es una verdad contundente que la agenda de derechos humanos del kirchnerismo estuvo centrada en los 70. Nosotros venimos a plantear un nuevo paradigma con una agenda ampliada de derechos humanos que es reconocida internacionalmente. Que tiene que ver con el Plan Nacional de Derechos Humanos en el que abordamos cinco ejes; uno es el de Memoria, Verdad y Justicia. Nuestra oposición con el kirchnerismo es que tuvo una agenda centrada sólo en este tema y excluyó una agenda ampliada hacia todos los demás temas. Por ejemplo, un tema concreto fue toda la lucha contra los femicidios, que estuvo ausente; o la lucha por la igualdad de género...
¿Por qué cree que el kirchnerismo se focalizó tanto en los temas vinculados a la última dictadura?
Fue una utilización política del kirchnerismo, está a la luz. Tiene que ver con el relato que el kirchnerismo usó para generar poder y encontró en ese tema un argumento. Fue por una utilización y un beneficio político sin tener una mirada mucho más amplia... Por ejemplo, en el tema Malvinas tenían todos los recursos económicos, todos los recursos políticos para poder llevar con éxito este programa de identificación de los héroes, pero prefirieron no hacerlo y decidieron ahondar en el tema de que los no identificados no eran héroes sino eran NN y seguir apuntando en la política de terrorismo de Estado de la dictadura.
¿Qué opina de quienes piden una “verdad completa” en relación a las víctimas de las organizaciones armadas durante los 70?
Uno no puede desconocer la violencia de los años 70; no puede ignorar que los grupos armados, ERP, Montoneros y demás, hicieron su tarea en democracia y contra el gobierno del general Perón. Y también que durante el último gobierno de Perón comienza el terrorismo de Estado con la Triple A, que fue fomentada desde las entrañas del poder. Cuando hablamos de la memoria completa es entender en qué lógica se fue creando esta perversidad que terminó siendo el terrorismo de Estado. Lo que nosotros decimos es que el Estado nunca puede extralimitarse en sus funciones e incumplir los derechos humanos. Lo que el Estado tendría que haber hecho, incluso en la dictadura, es haber actuado de acuerdo a derecho y a justicia, y esto no es lo que ocurrió. Condenar al terrorismo de Estado fuertemente por la desaparición de las personas, las torturas y los secuestros, no da derecho y no nos exime de reconocer que la Argentina generó violencia con los grupos que ejercieron el terror, que se contraponían y que no tenían un mensaje de derechos humanos.
¿Entonces cree que los crímenes desde el Estado deben tener un tratamiento distinto a los cometidos por las organizaciones armadas?
Nada equipara una violencia con la otra, en absoluto. La Justicia argentina determinó que los hechos de los grupos terroristas son hechos particulares y por eso están prescritos. Todo lo contrario pasa con los hechos de lesa humanidad porque el Estado jamás puede ir con todos sus mecanismos en contra de su población. Frente a un delito el Estado tiene que actuar e ir a la Justicia, esto es lo grave que la dictadura no hizo: que se autoeligió como juez supremo e hizo las barbaridades que hizo. Y hoy estamos pagando las consecuencias.
¿Cuál es su opinión sobre las plazas del 24 y las críticas que recibe Macri durante los actos?
Yo fui muy crítico en su momento y espero que estos actos vuelvan a ser actos que concentren a toda la sociedad y que no excluyan a nadie, y que sean actos de recogimiento de recuerdos de lo que pasó y de reafirmación de la democracia. No pueden ser usados ideológicamente. Tampoco le hace bien que haya actos separados. La inmensa mayoría de los argentinos que no participa de estos actos, muchísimos que se sienten excluidos por las temáticas y los discursos, repudiamos el 24 de marzo y lo recordamos con dolor y aprendimos las lecciones.
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Sitio de la memoria
¿Considera que hoy hay espacio para que Cambiemos participe del acto en Plaza de Mayo de forma institucional o con sus militantes?
No, desgraciadamente no. Si uno va a los archivos se va a dar cuenta de que es imposible. Por eso nosotros creemos que hay muchas posibilidades de expresión, actos culturales, filosóficos, intelectuales en todo el país y la gente elige dónde estar.
¿Le quedó algo pendiente en relación a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia?
Me gustaría ver una aceleramiento de la Justicia y que se puedan terminar en tiempo y forma los juicios. La Justicia tiene 503 juicios iniciados de lesa humanidad y han pasado cuatro décadas. Los victimarios y las víctimas están muy grandes y el tiempo va a haciendo lo suyo. La Justicia tiene que dar respuestas.
¿Por qué se dilatan los juicios?
Tenemos la problemática de que hay muchos jueces vacantes, no se configuran los tribunales, las audiencias son muy largas y no se hacen de forma regular. Son muchos temas que no tienen que ver con las víctimas ni con el Estado argentino que es querellante sino con la propia Justicia.