“Es una muestra de que controla su territorio”, repiten cerca del alcalde porteño que busca así demostrar que tiene la lapicera en la Ciudad. Algunas de estas cuestiones también se trataron en el último encuentro de Juntos por el Cambio al que no asistió ni Bullrich, ni Vidal, y en el que el jefe de Gobierno también aprovechó para bajar la animosidad ante la posibilidad, cierta, de que los radicales porteños terminen de convencer a Lousteau para que juegue en los comicios.
“Nadie del PRO le arma la interna a Morales, a Cornejo o Valdés en Corrientes”, fueron sus palabras. La decisión de Bullrich de comenzar a cerrar la unidad en la Ciudad deja también abierta la puerta para la definición no sólo de los lugares que le corresponde a cada uno de los espacios, sino también los nombres.
Es que el jefe de Gobierno tiene en la cabeza la idea de empezar a reforzar algunos de los nombres de su Gabinete. Y para darles una “salida honrosa” tiene pensado utilizar la lista de legisladores porteños. Y el motivo es nuevamente la propia Bullrich.
“Patricia esta en cada Zoom, en cada llamado de cualquier dirigente que lo necesita”, resume uno de los armadores de Rodríguez Larreta. El motivo detrás de la frase fue el accionar de Bullrich desde diciembre de 2019 cuando comenzó a tender puentes con todos los heridos del PRO. Conocedora de las internas que quedaron después de la salida de la presidencia de Mauricio Macri, le dedicó varios meses a preparar una red federal con la que muestra su poder.
Sin casi presupuesto, subió las acciones de sus fichas. Por eso rechazó el anuncio del acuerdo que hicieron cerca de Rodríguez Larreta. Hay todavía puntos por definir. Mientras tanto el jefe de Gobierno también empieza a sentir las esquirlas de la negociación.
“Tomó consciencia de que necesita más volumen político. Y eso quedó en evidencia con lo que pasó hoy”, consideró uno de los dirigentes que brega por el proyecto presidencial de Rodríguez Larreta. A los errores de sus asesores en este año y medio para intentar acercarlo a dirigentes y contener a los propios se le sumó hoy la búsqueda de dejar si salida del “preacuerdo” a la presidenta del PRO.
“La quisieron dormir y obligarla a anunciar, pero falta mucho”, agregó la misma fuente. Es que la intención de Bullrich, y que le manifestó ayer a varios dirigentes de Juntos por el Cambio era la de mostrarse como alguien que no quiere que se ponga en riesgo la unidad del espacio por una decisión o deseo personal. La estrategia era que tanto Rodríguez Larreta como Bullrich pudieran mostrar el agua que llevaron para su molino.
Él iba a demostrar que controlaba su territorio y ella que estaba abierta a la prosperidad del espacio. El “pre acuerdo” no se cayó, pero puede haber cambios en los términos.