Más símbolos. No se vivió el clima de fiesta de otros años en que el kirchnerismo estaba en el poder. Los aplausos fueron correctos pero sin excesos.
Massa iba y venía. Mucho abrazo con La Cámpora: Wado de Pedro, Cabandie, Kicillof; con algunos intendentes que estaban a los costados. No eran solo abrazos, era también una demostración hacia afuera. Como el momento en que se puso a jugar con el hijo de Wado.
A Máximo se lo veía nervioso. Las formalidades de una sesión protocolar lo ponían incómodo. En un momento, al pedir que se vote a Massa como presidente lo blanqueó.
Aunque menos que otros años, hubo muchos juramentos por los 30 mil desaparecidos. Más por Néstor y Cristina. “Por más justicia social y por independencia económica”, dijo Darío Martínez. Victoria Donda llevó el cartel de Lucía Pérez una estudiante de 16 años violada y asesinada.
En Juntos por el Cambio fueron más cautelosos. Una juró por “cada víctima de la corrupción”, otra por Raúl Ricardo Alfonsín. La lilita Mónica Frade juró por “la humanista Elisa Carrió”. Había caras más largas del lado izquierdo del recinto.
Terminadas las juras, le tocó a Máximo Kirchner proponer el nombre de quien presidiría la Cámara, Sergió Massa. “A veces las prácticas políticas las disputas los momentos de tensión que puede atravesar nuestro país nos hizo recorrer diferentes caminos”, que “derivaron en la llegada de un plan económico que trajo la Argentina mucha tristeza desesperanza y desilusión”, dijo.
“Cómo bloque que proviene de una arquitectura electoral trabajada, discutida, debatida, ardua… creo que es arquitectura electoral hoy empieza a tomar su dimensión institucional con la llegada a la presidencia de Sergio Tomás Massa”, sintetizó Máximo. Fue el hijo de la vicepresidenta el que ungió a su aliado político..
Después llegó el turno de la oposición de apoyar. Mario Negri, alicaído, pronunció un discurso de apoyo al nombramiento de Massa. “Nos hacemos cargo de las responsabilidades que nos tocan, pero en la medida que todos nos hagamos cargo vamos a empezar a construir un país para todos”
Graciela Camaño teniendo que hablar de la “vieja amistad” con Sergio Massa y aceptar su nombramiento como presidente.
El cierre de la sesión también llegó con otro símbolo. El del diputado José Luis Ramón, que acaba de conformar un bloque que será probablemente aliado al oficialismo, con un pedido a Massa: “Necesitamos que la Cámara esté abierta”.
P.D: hablando de símbolos, a la hora de votar a Massa como presidente, la izquierda se abstuvo.