En la Argentina, en el mercado laboral está separado en tres grandes grupos.
En la Argentina, en el mercado laboral está separado en tres grandes grupos.
El primero son los asalariados que cobran menos de $400.000 y que en negociaciones paritarias lo que buscan es empatarle a la inflación. Un ejemplo de esto son los salarios docentes, cuyo monto inicial es de $130.000.
Después tenés los asalariados que ganan más de $400.000 brutos y que pagan el impuesto a las Ganancias. Los aumentos muchas veces quedan diluidos porque apenas llega un incremento terminan pagando más Ganancias. En este caso, -como los bancarios, la semana pasada- negociaron un bono por compensación del impuesto que va de entre $50.000 a $450.000 de acuerdo a la categoría.
Y después tenés todo el resto. Un 40% de la gente que tiene empleo no registrado o que trabaja en negro, y que tiene que negociar cara a cara con su empleador para apenas arañar un aumento que ni tan siquiera compensa a la inflación.
Esta es la gran crítica al gobierno de Alberto Fernández: que no consigue resolver una situación grave que tiene a la clase media trabajadora, hoy sumida en la pobreza. Una familia de dos adultos y dos menores necesita $177.000 para no ser pobre.
Y la discusión del salario mínimo, vital y móvil no llega a compensar ese monto para aquellos trabajadores que hoy necesitan un resguardo del Estado.
Al respecto se acordaron aumentos para el salario mínimo y vital y móvil en una reunión este martes entre gremios, empresarios y el ministerio. Para este trimestre la suba será del 26,5% a pagarse 16,5% en abril, 6% en Mayo y 5% en junio. Así se lleva el salario mínimo a $87.797 para junio y se comenzará a revisarlo desde el 15 de julio. Hasta el momento el aumento es superior el 41% y mejora algunas negociaciones paritarias que comenzaron en enero. En marzo el SMV había cerrado en $69.500 pesos
Pero el nuevo monto todavía está muy lejos de la canasta básica alimentaria de dos adultos y dos menores que llega a $177.000 para no ser pobre. El Gobierno ajusta esas cuentas y mucho tiene que ver el tandem entre gobiernos y el ministerio de economía para cerrar el nuevo acuerdo.
Lejos está de poder equiparar salarios como el inicial docente de $130.000 o -al menos- el salario promedio de todas las actividades que apenas rozan los $95.000.
El Gobierno sabe que en este año electoral es una deuda pendiente con la clase media trabajadora la manera en que la inflación del 100% la empobreció. Sin embargo, tanto los gremios el gobierno y los empresarios llegaron a un acuerdo del salario mínimo vital y móvil que está lejos de poder cubrir las expectativas de los sectores más pobres de la Argentina.