El Congreso se prepara para una nueva sesión especial por las tarifas. La oposición va a intentar imponer alguno de los dos proyectos que andan dando vueltas: el del kirchnerismo para retroatraer el tarifazo a enero de este año; y el del peronismo no K que propone un mecanismo intermedio.

A la oposición unida, le alcanza y ¿le sobra? para imponer el quórum que les permita tratar el tema. Aunque siempre aparecen algunas ausencias convenientes de último momento. Eso fue lo que hizo que la semana pasada, no alcanzaran el quórum gracias al oficialista Olmedo que se levantó de su banca cuando las papas quemaban.

¿Qué puede pasar este miércoles? Otra vez la oposición cree que va a conseguir el quórum y que va a poder arrancar la sesión. Pero para poder sancionar la ley (es decir actuar sobre el tarifazo) van a necesitar los 2/3 de los presentes: unos  172 diputados.  Toda la oposición unida –incluyendo aliados de Cambiemos- apenas suma 149. Imposible lograr nada.

Una ley común se vota con la mitad más uno. Pero para eso tiene que tener antes dictamen de comisión. Los proyectos sobre las tarifas se giraron todos a tres o cuatro comisiones: una de ellas es la de Presupuesto y Hacienda.

Su presidente, Luciano Laspina (Cambiemos) se encargó de no convocarla. Por eso, por más que el resto de las comisiones (energía, defensa de la competencia…) saquen el dictamen, el proyecto no va a estar en condiciones de aprobarse con la mayoría simple. Siempre va a seguir necesitando 2/3.

La sesión especial, convocada para las 11, se va a caer sola. Haya o no haya quórum.

Pero seguramente, la oposición va a volver a intentar tratar el tema en la sesión ordinaria. Está convocada para la tarde y se van a tratar las leyes de financiamiento productivo y la cédula escolar. Aunque tarifas no va a estar en agenda, la oposición puede pedir el cambio de temario. Para eso necesita también los 2/3. No los tiene.

Así el Gobierno puede respirar tranquilo dos semanas más. 

¿Dos semanas? Claro, el Congreso no trabaja fin de semana largo. Así que el oficialismo va a tener 15 días para negociar una salida.

¿Y después? Fuentes parlamentarias explicaron que hasta que el Presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda no meta el proyecto en el temario no va a haber avances. Y es su potestad no meterlo nunca.

De todos modos, trascendió que el Gobierno presentará un proyecto "tapón" que actúe como freno para evitar una avanzada opositora. Prevé transparentar los costos de los servicios públicos, desglosando claramente qué parte de las tarifas son impuestos provinciales o municipales. 

Ahora bien, si esta estrategia falla, y llega a haber algún sobresalto, siempre podrá apelar al veto presidencial.