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Los tres escenarios electorales, las dudas sobre “el tercio” de Macri y el misterio de Roberto Lavagna

Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Los tres escenarios electorales, las dudas sobre “el tercio” de Macri y el misterio de Roberto Lavagna

Un importante consultor del mercado se planteaba a mediados del año pasado 3 escenarios posibles para este 2019 electoral.

El escenario 1 imaginaba a un Macri dominando la crisis, estabilizando la situación y llegando primero o segundo a un balotaje contra Cristina. En esa instancia de corrupción vs. mala situación económica ganaría el rechazo a la corrupción.

Para lograr este escenario no hace falta que la economía crezca. Basta con que deje de caer y que la inflación parezca controlada y en baja.

El escenario 2 presentaba a un Macri con problemas económicos severos, pero no terminales. En ese caso, sostendría su 30% y no dejaría lugar para que surgiera un tercero. Pero perdería en un balotaje y el peso de lo económico haría que Cristina Kirchner volviera al poder.

Estos dos escenarios se planteaban con una hipótesis fundamental: que ningún otro dirigente que no sea Cristina o Macri podría llegar a una segunda vuelta, aún sabiendo que cualquiera más o menos bien valorado podría ganarles a los dos en un balotaje.

El escenario 3 mostraba una profundización de la crisis con un descontrol del dólar similar al que vivimos en septiembre. En ese escenario, aproximadamente la mitad de los potenciales votantes de Macri -que no son ciudadanos convencidos sino que quieren evitar de cualquier manera que vuelva el kirchnerismo al poder- podría empezar a ver otras opciones.

Sólo en este tercer escenario existe la posibilidad de que el electorado busqué alguna alternativa que termine dejando tercero a Macri y logre enfrentar en un balotaje a Cristina.

Hoy este importante consultor cree que estamos ingresando peligrosamente en el escenario 3. "Si antes la probabilidad era un 10% hoy estamos en 35%", repite.

Sucede que para que la opción 1 se consolide, la inflación tendría que mostrar una tendencia a la baja en el índice que se publica en marzo. Todo lo contrario: sigue subiendo y parece que va a ser cada vez peor y muchos consultores estiman que podría estar en un 4%. Otra vez las esperanzas se posan en el segundo semestre.

La idea monetarista de que la inflación se iba a frenar solamente dejando de emitir ya cumple casi 6 meses y hasta ahora no mostró resultados. Y no los va a mostrar, si tenemos en cuenta que los próximos meses se vienen otros aumentos de tarifas que impactan en el precio final de la mayoría de los productos que consumen los argentinos.

La teoría de un electorado dividido en tres tercios solo se sostiene con una economía en proceso de ordenamiento que hoy no se visualiza. El gobierno necesita mostrar resultados si quiere mantenerse competitivo.

Los tres que esperan

Los tres que se quieren acoplar a ese escenario de despolarización son Massa, Urtubey y Lavagna. Massa sueña con que Cristina se baje. Por eso sigue apuntando en su discurso al votante kirchnerista. Cree que si finalmente ella no es candidata, el kirchnerismo lo votará por ser el opositor mejor posicionado. Por ahora, no elabora un discurso para captar al votante macrista desencantado, sino que ata sus posibilidades a un eventual renunciamiento histórico de Cristina Kirchner.

Juan Manuel Urtubey sigue firme en sus intenciones. Dice que será candidato como sea. Las encuestas no le dan y su discurso no moviliza. Algunos que trabajaron con su asesor estrella Antonio Sola aseguran que la estrategia desarrollada no es pensando en 2019 sino en 2022.

"El problema de Urtubey es que contesta como gobernador, tirando todas las respuestas afuera, en lugar de contestar como un candidato que tiene que seducir", sostiene un especialista en elaboración de discurso consultado por A24.com que pidió mantener su identidad en reserva.

Urtubey tiene una única gran ventaja. Mantiene altos índices de imagen positiva, fundamentalmente apoyado por los mismos sectores que apoyan a Macri. Justamente eso es lo que le genera alguna esperanza: si Macri termina de caerse producto de la mala situación económica, el salteño podría ser una opción potable para los ex votantes del gobierno. Ese lugar es más esquivo para Massa.

Lavagna sigue siendo “la gran esperanza blanca”, el plan del “círculo rojo” para sacar a la Argentina de la grieta. Lavagna ya no oculta sus intenciones de ser. Habló en la cumbre del peronismo de San Juan, habló con Animales Sueltos, habló con el diario Perfil. A los suyos les dice que su tiempo es marzo o abril.

Mientras tanto cuida su relación con Massa. Se encargó de no desairearlo y, por gestiones de su hijo Marco, armaron un encuentro con foto en su casa antes de la gran cumbre de San Juan. Se hizo un pacto de convivencia. Los dos saben que tienen que trabajar para el mismo espacio, independientemente de quién sea el candidato. Parte del peronismo espera un gesto de Massa.

El lado oscuro de la fuerza

Macri empezó el operativo reelección, con un discurso particularmente duro. Provocó como nunca al kirchnerismo en la Asamblea Legislativa. El kirchnerismo pisó el palito y mostró su cara más oscura: la del autoritarismo.

El problema es que Macri también mostró su costado oscuro: se lo vio enojado, prepotente. ¿Cómo lo posiciona eso frente al votante independiente que está harto de la grieta y la confrontación?

Marzo es un mes clave para el desarrollo de lo que será la campaña 2019. Seguramente este mes se empiece a definir en cuál de los escenarios será planteada la elección 2019.

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