"La destrucción de empleos entre empleadas domésticas asciende a 16.000, algo que sin dudas potencia el aumento de la pobreza", destacó el economista, quien consideró que "la destrucción de empleos y el acelerado proceso de precarización laboral en curso, en un marco de devaluación y desregulación, dieron lugar a una fuerte caída, generalizada, de los salarios, que en promedio están -11% por debajo del nivel que tenían en noviembre de 2023, antes de la asunción de Milei".
El titular de ARBA, concluyó en X que "aún frente a este desastre laboral, el Gobierno nacional dejó trascender que no aprobará paritarias que establezcan aumentos por encima del 2% mensual de acá en adelante, al tiempo que continúa bajando el salario mínimo vital y móvil, que cayó -28,85% desde la asunción del gobierno libertario. Dos políticas que atentan contra la recuperación del poder adquisitivo de los salarios, y que acentúan la redistribución regresiva del ingreso, objetivo central del programa económico libertario".