Los modos que pretendió imponer las reglas el Gobierno no gustó en la oposición e impacta en este tratamiento. Además, la gran cantidad de modificaciones que plantearon los senadores de bloques aliados, sacudió al oficialismo.
En este contexto, y ante la notoria falta de coordinación entre la Casa Rosada y los senadores aliados, Rolandi activó el martes pasado la maquinaria política que, por alguna razón, el oficialismo abandonó en el salto de ambos proyectos de Diputados al Senado.
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Guillermo Francos, José Rolandi y Lule Menem, en un palco del Senado. Los funcionarios intentan articular negociaciones para conseguir dictamen. (Foto: Infobae)
El objetivo oficialista es pasar en limpio las modificaciones
Desde la llegada de los proyectos al Senado, Francos se enfocó principalmente en apuntalar a los gobernadores.
Los más duros en comisión fueron Guadalupe Tagliaferri (CABA), del PRO, el radical y titular de la UCR, Martín Lousteau (CABA). Tagliaferri participó del encuentro en el despacho de Villarruel. Por la tarde, Villarruel esperaba reunirse con Lousteau y el senador Maximiliano Abad (Buenos Aires).
El objetivo principal de los movimientos de Rolandi fue pasar en limpio las modificaciones propuestas por estos senadores y también de otros bloques federales como, por ejemplo, Unidad Federal, que integran Edgardo Kueider (Entre Ríos) y Carlos Espínola (Corrientes).