“Rodríguez Larreta estaba pensando una opción diferente. Tiene que ser alguien de su más absoluta confianza porque le tiene que garantizar también diferentes leyes”, replicó una fuente al tanto de las negociaciones. La necesidad de que quien ocupe ese lugar cuente no sólo con el aval sino también con la confianza del alcalde porteño se debe no sólo a la importancia de las leyes que se deben sacar sino también a la caja que representa la Legislatura.
Y ahí está una de las cuestiones troncales que restará definir. Desde la gestión de Carmen Polledo que en la Legislatura se mantienen los mismos secretarios, incluso el encargado de toda la parte administrativa, Jorge Ansorreguy, es el quien tiene a su cargo la recaudación para la campaña de la propia Vidal en territorio porteño.
Justamente por la confianza que tiene que tener Rodríguez Larreta con el vicepresidente primero es que se pensó en un momento en la posibilidad de que el Secretario General, Fernando Straface, abandone el gabinete para ocupar ese mismo cargo. Su reemplazo iba a ser justamente Ferrario. En esa danza de nombres también estuvo el Secretario de Transporte, Juan José Méndez.
Ese no fue el único acuerdo que realizó Vidal con Rodríguez Larreta. Para competir en estas elecciones también rubricó el desembarco, a fin de año, de Gustavo Ferrari como ministro de Justicia de la Ciudad. La cartera, que hoy en día se encuentra unificada con Seguridad, será dividida a fin de año cuando se conforme la nueva ley de Ministerios.
Con ese cambio el actual ministro, Marcelo D’Alessandro, se quedará a cargo de Seguridad mientras que Ferrari volverá a un cargo similar al que supo ocupar cuando Vidal era la gobernadora de la provincia de Buenos Aires. Hoy en día el ex ministro está como asesor directo de Rodríguez Larreta en diferentes cuestiones jurídicas.
Asimismo, dentro de la nómina de legisladores se encuentra una de las directoras del Banco Ciudad, Milagro Gismondi, que viene de ser una de las colaboradoras más cercanas del ex ministro de Economía, Hernán Lacunza, quien desde hace años es la principal voz en la materia que escucha Vidal.
Gismondi se encuentra en el lugar 14 de la lista lo que, en una elección en la que se proyecta un piso de 50 puntos, la pone con un pie adentro del Palacio.
¿Cuál es el motivo por el que Rodríguez Larreta decidió entregar dos lugares de los estratégicos para la Legislatura, más la vicepresidencia primera de la misma y uno de los ministerios con mayor visibilidad?
Los motivos de Rodríguez Larreta para las concesiones a Vidal
La jugada que tiene en su mente el alcalde porteño no solamente es para estas elecciones sino que mira de reojo el horizonte del 2023. Imposibilitado tanto él como el ex vicejefe de Gobierno, Diego Santilli de presentarse a un nuevo mandato (la Constitución de la Ciudad permite solamente una reelección consecutiva), sabe que el camino a la Jefatura de Gobierno se encuentra del todo allanado para el senador nacional Martín Lousteau.
Con el objetivo de asegurar la continuidad del PRO más allá del 2023 y lo que pueda suceder en la elección presidencial, Rodríguez Larreta sabe que tiene que cuidar también el pago chico; la interna entre Vidal y Lousteau a priori, y con dos años por delante, se asoma como una mucho más intensa de que la protagonizaron el alcalde porteño y Gabriela Michetti en 2015. “Ahí va a correr sangre de verdad”, analizó uno de los colaboradores más cercanos de Rodríguez Larreta.