Un ritmo de vida vertiginoso y una conducta al borde de la clandestinidad. La cárcel parece que fue el único límite que pudo frenar a Carlos Nair Menem, quien pasa sus días preso en la Alcaldía Número 3 de La Plata.
Un ritmo de vida vertiginoso y una conducta al borde de la clandestinidad. La cárcel parece que fue el único límite que pudo frenar a Carlos Nair Menem, quien pasa sus días preso en la Alcaldía Número 3 de La Plata.