Este nuevo capítulo inevitablemente remite a otras escenas hot que marcaron la historia del reality. Una de las más recordadas fue la de Marian Farjat y Brian Lanzelotta en 2015, cuando se dejaron llevar por la pasión sin preocuparse por las cámaras, generando un verdadero terremoto mediático.
Más cerca en el tiempo, también quedó en la memoria el fogoso vínculo entre Mauro D’Alessio y Furia, que se activó apenas horas después de su ingreso a la casa. Una conexión instantánea que sumó picante y estrategia en partes iguales.
Con este nuevo episodio, Gran Hermano confirma que no solo se juega con la mente: el deseo también es protagonista… y promete seguir dando que hablar.