De inmediato, Fernán Mirás puso manos a la obra y ayudó a realizar el puente que permitió darle arranque al auto de Maju.
¡Pero no sólo eso! Mirás se ofreció a acompañarla hasta su casa, escoltándola, por si se le apagaba el auto durante el trayecto.
¡Esos son dos buenos compañeros!