Es una muerte que le perseguirá el resto de su existencia, una misteriosa desaparición de la que por fin ha decidido hablar a sus 86 años, casi 35 años después de que se ahogara la que fuera su mujer. Robert Wagner ha roto su silencio al respecto en una entrevista con la revista People, admitiendo el dolor que le produjo el final prematuro de Natalie Wood.
