Además del "bubble tea" clásico, en Oh! Tea tienen variantes con chocolate, distintos tipos de té y coberturas o "toppings" de crema, que se venden en vasos de 500 y 700 cc.
"Tenemos como base tras variedades diferentes de té: el té negro de Ceilán, el té verde floral de Jazmín y el té Ulong. A estos le agregamos materia prima propia de excelente calidad, para hacer los diferentes productos de la marca", destacó Lucas.
"Abrimos en diciembre de 2020 y en menos de un mes nos empezaron a llover las propuestas. Nos organizamos internamente y a partir de octubre del 2021 empezamos a incorporar el tema de franquicias", explicó.
Actualmente poseen otros dos locales propios y tres franquicias, con la expectativa de abrir 6 más en los próximos 3 meses y con el objetivo de cerrar el año con 20 puntos de venta.
"Aprendimos mucho de las interacciones que tuvimos con los franquiciados. Todo pasa por tener esfuerzo, claridad y decisión", aclaró Lucas.
"La clave de nuestros franquiciados está en darles muchas capacitaciones para que se vuelvan fans del té", resaltó.
Cómo es su visión de futuro
"A quienes quieren crear una franquicia les digo que esto es una aventura, que busquen algo rentable y que le proyecto se pueda replicar", aconsejó el joven empresario.
Y puntualizó: "Influyó muchísimo que nuestro negocio sea instagrameable. Tenemos un concepto de branding único para llegar al público que queremos apuntar, que son los jóvenes".
"Nosotros trabajamos en un proceso sistemático, con un manual de operaciones que no va a fallar", precisó Lucas.
"Buscamos que la gente se lleve una experiencia única. Nuestra idea es que sea un negocio franquiciable y replicable. Todo se hace innovando y con un servicio de excelencia, centrado en el branding", concluyó.