Entrevista con A24.com

De publicista a productor de bebidas vegetales, con una facturación de 100 millones de pesos anuales

Arrancó hace 3 años, ya produce 3 millones de litros al año y piensa crecer 30% en 2022. Tiene la vista puesta en Brasil y Chile. ¿Cómo está el mercado de este producto?
Darío D'Amore
por Darío D'Amore |
Marcelo D´Abramo

Marcelo D´Abramo, CEO de Better Food, la empresa argentina de alimentos, cuya línea de bebidas vegetales, Vrink, es dueña del 30 por ciento del mercado.

De publicista a productor de bebidas vegetales, con una facturación de 100 millones de pesos anuales
De publicista a productor de bebidas vegetales, con una facturación de 100 millones de pesos anuales

“Yo me defino como emprendedor más que empresario. Arrancamos hace 3 años con el objetivo de mejorar la forma en la que nos alimentamos y brindar opciones a aquellos que las estaban buscando, como veganos, alérgicos a la proteína láctea o simplemente aquel que quiere probar otra cosa”, dice, a A24com, Marcelo D´Abramo, CEO de Better Food, la empresa argentina de alimentos, cuya línea de bebidas vegetales, Vrink, es dueña del 30 por ciento del mercado y factura 100 millones de pesos anuales.

La planta estable es de 12 personas, número que parece menor para el grado de penetración de la empresa.

-¿Cuál es el secreto?

-El diseño de la estructura se conecta íntimamente con la estrategia de producir externamente las bebidas, utilizando la capacidad y experiencia de las distintas plantas que hay en el país para cada categoría de productos. Se trata de un modelo de Fasón, como se llama en Argentina y Uruguay a la manufactura por pedido de un tercero, una práctica muy extendida en Estados Unidos.

Me gusta decir que en la industria americana reina la más amplia democratización de la fabricación y distribución de alimentos. Cualquiera puede pensar un producto y desarrollarlo mediante un concepto de fasón.

La industria alimenticia argentina comienza a dar muestras de que busca sumarse a esta tendencia descentralizadora de la producción, que ya es mundial. Esto te permite contar con una estructura liviana y ágil, ahorro en costos, que trasladamos al consumidor, lo que nos permite ofrecer una bebida vegetal cuya calidad está a la altura de cualquier producto internacional, a un precio competitivo.

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"Dejé mi carrera de ingeniería en sistemas a metros de la llegada porque conocí la publicidad y me enamoré de esa profesión que me dio mucho", le dijo D´Abramo a A24.com

-¿Cómo es tu recorrido hasta llegar a Better Food y a Vrink?

-Como emprendedor arranque a los 23 años (hoy tiene 40 y, además, es fanático del snowboard), cuando dejé mi trabajo en una agencia de publicidad. En ese momento, decidí armar mi propia agencia y arrancamos. Esta sigue en funcionamiento de la mano de mi socio pero yo cambié el rubro y pasé a los alimentos.

En este camino empecé en gastronomía, tengo varios emprendimientos dentro de los cuales se destacan La Mar y Tanta, de Gastón Acurio, y Avocado Republic con una propuesta de desarrollo de platos tomando la palta como base. Cuando entendí que mi deseo era el desarrollo de alimentos fundamos Better Food. Hace 3 años que mi foco esta puesto allí, creando alimentos a base de plantas.

Queremos posicionarnos como una empresa que busca brindar a los consumidores alternativas desarrolladas y fabricadas con el corazón, teniendo como objetivo la calidad y el bienestar ante todo.

-Pasaste por la publicidad, ahora la gastronomía, ¿tuviste otras inquietudes?

-Dejé mi carrera de ingeniería en sistemas a metros de la llegada porque conocí la publicidad y me enamoré de esa profesión que me dio mucho pero con el tiempo fue perdiendo glamour. De allí, pasé a la gastronomía.

-¿Cuáles son los próximos objetivos?

- Los objetivos de Better Food a corto son seguir desarrollando más alternativas plant based (a base de plantas) accesibles para los consumidores. Algunos de nuestros productos son 50 % más baratos que los de la competencia. Esto no se debe a que nuestras materias primas son de calidad inferior, sino que somos más eficientes en muchos puntos de la cadena de producción y distribución.

Esto hace que podamos ser más accesibles. Los objetivos a largo plazo, seguir desarrollando nuevas categorías y expandir la empresa con nuestro modelo de gestión y producción liviano a otros mercados, donde la competencia es más fuerte y de mayor volumen de consumo.

-¿Cuál es la expectativa de crecimiento para 2022?

-Proyectamos un crecimiento del 30 por ciento para el próximo año. En el corto plazo estaremos desembarcando en Brasil y Chile de la mano de socios locales de muy fuerte peso en el consumo masivo. Hoy ya exportamos a Chile y por eso decidimos desembarcar allá de forma directa. Además, nuestros productos están en todo el país.

-Si tomamos el mercado de leches completo (lácteo de leche fluida) hoy las bebidas vegetales significan el 7 % del mercado. ¿Cuál es la penetración de ustedes y cómo vendes el producto para aquellas personas que aún no exploraron en ellos?

-Nosotros tenemos el 30 % del mercado, La Serenísima el 40 % y el resto de las marcas se reparte el 30 % restante, siendo SILK, de Danone, con el 18 %, la que más se acerca a nosotros.

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Las bebidas marca Vrink.

Las bebidas marca Vrink.

Respecto de los productos, desarrollamos una alternativa que no apunta hacia ningún mercado en particular (veganos, celiacos, etc). Cualquier persona puede tomar Vrink. Por ejemplo mis hijass toman Vrink de maní de chocolate o en su defecto Nesquik. Somos un producto nuevo, una alternativa que antes no existía, más que un alimento para algún nicho.

-¿Cuál es la producción mensual?

-Producimos mensualmente 250.000 litros, al año son 3.000.000 aproximadamente. Sin embargo, ese número puede multiplicarse sin grandes problemas. Tenemos un acuerdo con la pyme cordobesa “La Lácteo”, que además de sus propios productos, es una fábrica con mucha experiencia en la producción de las bebidas vegetales.

En virtud de los acuerdos con plantas lácteas ya establecidas y experimentadas, podemos escalar rápidamente la producción. Por ejemplo, de 80.000 a 300.000 litros en una semana. Es decir que a la experiencia le sumamos la escalabilidad, que es un desafío al que habitualmente se enfrentan las pymes argentinas cuando les toca afrontar órdenes de compras superiores a las normales.

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