Para elegir al socio indicado, desde Spark Digital sugieren evaluar ciertas cuestiones:
- Referencias de clientes anteriores: es una industria competitiva por lo que las empresas que se mantienen en el mercado seguramente siguen en juego porque hacen un buen trabajo. Es por eso que pedir referencias puede ser un paso para incluir en el proceso de evaluación.
- Costo del servicio: las empresas no existen sin los clientes. El costo razonable de un servicio garantiza una entrega correcta y sin errores. Sin embargo, hay una diferencia entre costo razonable y bajo costo, por eso, hay que tener cuidado con los precios atípicos en uno y otro extremo.
- Fidelidad de la Declaración de Trabajo (SOW): en un escenario ideal, la empresa hace muchas preguntas, desafía los supuestos y trabaja con diligencia para producir una descripción del trabajo que defina en detalle los servicios que prestará. La Declaración de Trabajo debe ofrecer garantías y transparencia para el cliente y la empresa a fin de asegurar que se cumplirán las promesas y los estándares de calidad.
- Cultura empresarial: la empresa evita de forma consciente los problemas a través de prácticas de desarrollo empresarial bien pensadas, gestión de proyectos orientada al cliente y políticas de RR.HH. centradas en las personas. ¿El socio externo se adapta al estilo y a la cultura de tu empresa?
“Para algunas compañías tiene más sentido ofrecer sus productos utilizando el talento interno. Sin embargo, un buen socio puede hacer toda la diferencia en la búsqueda del éxito en un proyecto de tecnología”, indicaron desde la consultora.