INESPERADO

Los motivos que llevaron a Enrique Llamas de Madariaga a irse del país

Enrique Llamas de Madariaga repasó recientemente su nueva vida en Uruguay y los motivos políticos que lo llevaron al ¿exilio?.
Los motivos que llevaron a Enrique Llamas de Madariaga a irse del país

Enrique Llamas de Madariaga repasó recientemente, en una extensa entrevista con el diario La Nación, su nueva vida en Uruguay y los motivos políticos que lo llevaron a irse del país. Con motivo de la publicación de su libro ' Serás periodista', el periodista habló largo y tendido de sus 6 décadas de periodismo en redacciones, radios y estudios de tv.

Claro y directo, fiel a su estilo, Llamas de Madariaga siempre ha sido una persona que no se anduvo con dos caras. Lo que es blanco, es blanco y lo que es negro, es negro. Así, cuando el periodista Gustavo Lladós le consultó si el motivo de haberse instalado en Uruguay hace ya 11 años tenía que ver con la política, no dudó ni un instante en su respuesta. “Sí, sí, tuvo mucho de eso. En radio Rivadavia, donde estaba trabajando, primero me dijeron: 'Mirá, Enrique, bajá los decibeles. No podés hablar tan mal del Gobierno'“, empezó a detallar.

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El  periodista Enrique Llamas de Madariaga hace 11 años está instalado en Punta del Este junto a su pareja, la también periodista Danise Pessana.

El periodista Enrique Llamas de Madariaga hace 11 años está instalado en Punta del Este junto a su pareja, la también periodista Danise Pessana.

Luego prosiguió "yo, por ejemplo, contaba todos los procesos judiciales que tenía la señora Cristina Kirchner y me preguntaba cómo podía tener cinco hoteles en el Sur si no había trabajado en su vida y cómo podía llamarse abogada si nunca había firmado un escrito. Evidentemente esto ponía muy nerviosos a varios".

Así fue que después le avisaron “Si vos seguís hablando así no nos van a dar más publicidad y aquí hay como trescientos trabajadores que dependen de ella. Así que o cambiás o...”. Ese fue le momento en que les dijo que a esa altura de su vida no podían pedirle que cambiase. Así que se fue de la radio de la calle Arenales.

Lo que terminó de hacerlo dar cuenta que ya no tenía nada que hacer en el país tuvo que ver con las excusas que recibió, según sus propias palabras, al "buscar trabajo en dos o tres lugares y todas eran excusas", pero lo peor vino después cuando lo asaltaron. Viviendo en Olivos, a veinte metros de la garita presidencial, "vinieron con dos autos y una camioneta, nos encerraron en el baño y se llevaron todo lo que había en la casa. Nos dejaron sin nada".

Allí es cuando explicó que al llegar la policía, en lugar de perseguir a los ladrones que acababan de huir, le exigieron primero labrar un acta. Ahí fue cuando todo le quedó más claro, se sinceró.

Y "el golpe final vino unos días después, cuando manejando por la Panamericana, me balearon el auto. Cuando llegamos a casa, con mi mujer dijimos: “¿Qué estamos haciendo acá? ¡Vámonos!” Y como tenía un dos ambientes en Punta del Este, nos vinimos acá", cerró su relato.