Dice que arrancó más que nada para "cagarse de risa" pero "de la nada abrieron la opción de que se pudieran subir sus filtros a Instagram", así que completó la solicitud y fue seleccionado. "Saqué un filtro y le fue bien; saqué otro filtro y le fue mejor; y el tercero estalló a nivel internacional. En dos semanas pasé de tener 4 millones de vistas de mis filtros a superar las 50 millones".
Previo a esto hacía música y arte multimedial y trabajaba como programador en una empresa, aunque ahora está enfocado 100% en su nuevo trabajo. "Me emociona, me parece algo lindísimo. El de Woop que es el que más la pegó lo subí con dibujos míos que había hecho al toque e igual le fue re bien".
Lo que aprendió como programador hoy lo aprovecha para optimizar sus filtros y que la revisión de su laburo por parte de Instagram pase todos los filtros rápido para que llegue cuando antes a sus seguidores. "El filtro lo puedo hacer en 2 minutos pero hasta llegar a ese momento puede pasar un tiempo. Woop tiene bastante laburo de optimización y para ese debo haber tardado una semana o un poco más, pero a full".