En cuanto al consumo energético, estudios como el presentado por el CONICET en Mendoza indican que aprovechar mejor la luz natural podría reducir el gasto de electricidad en espacios como escuelas y oficinas. Sin embargo, expertos advierten que el ahorro a nivel nacional sería modesto, ya que la mayor parte de la energía consumida depende de otros factores como climatización, industria y hábitos de uso.
Un debate con historia
La Argentina modificó su huso horario en distintas oportunidades. En 2007 se sancionó la Ley 26.350, que establecía alternar entre GMT -3 y GMT -2 según la estación, hasta que quedó sin efecto en 2009. Antes, en 1999, otra ley fijó GMT -4, pero se derogó poco después.
Con este nuevo proyecto en discusión, la cuestión horaria regresa al Congreso y abre la pregunta sobre si un ajuste en el reloj puede traducirse en mejoras concretas para la salud, el rendimiento y el consumo energético de los argentinos.
Cómo funcionan los husos horarios
Los husos horarios se determinan a partir del GMT (Greenwich Mean Time) o del UTC (Coordinated Universal Time), referencias internacionales para medir el tiempo.
El GMT se calcula a partir del meridiano de Greenwich, en Londres, y establece la hora “cero” desde la cual se definen todos los demás husos. Por su parte, el UTC es una versión más moderna y precisa, basada en relojes atómicos, que permite sincronizar los relojes en todo el mundo.