Así es, en Quito abrió el primer "kinder" para estos felinos, lugar para que "puedan educarse". "El kínder para gatitos es un lugar que hemos diseñado exclusivamente para que ellos vengan a divertirse, aprender a socializar mediante juegos y mediante premios", señaló Katherine Lugo, propietaria del establecimiento.
Según explicaron muchos dueños de sus mascotas a medios locales, desde que los gatos van al jardín ya no los muerden, juegan con ellos e incluso comparte con otros animalitos, en el caso de quienes tienen perros en casa.
El kínder para gatos fue inaugurado a finales de septiembre. Un curso en el centro educativo para los pequeños felinos cuesta 25 dólares.