¿Cómo funciona TerraMound?
El funcionamiento de TerraMound es sencillo y eficiente. El agua se introduce en la parte superior del dispositivo, que se filtra a través de la cerámica porosa de la estructura. La arcilla utilizada en su fabricación tiene una propiedad higroscópica, lo que significa que puede absorber la humedad del aire, facilitando la evaporación. A medida que el agua se evapora, se produce un enfriamiento natural del aire circundante.
Para mejorar este proceso, un pequeño ventilador alimentado por pilas se coloca en la base del dispositivo. Este ventilador no solo consume una cantidad mínima de energía, sino que también ayuda a generar un flujo de aire que amplifica el efecto de enfriamiento. Aunque el ventilador utiliza energía, su consumo es tan bajo que TerraMound sigue siendo una solución respetuosa con el medioambiente y de muy bajo impacto energético. Este proceso, conocido como enfriamiento adiabático, ha sido usado durante siglos, pero TerraMound lo adapta a un diseño moderno que puede integrarse fácilmente en diferentes espacios.
Innovación y sostenibilidad en un solo dispositivo
El diseño modular de TerraMound es otra de sus características sobresalientes. Esto permite que el dispositivo se adapte a distintos tipos de entornos y necesidades. Por ejemplo, se puede personalizar su tamaño o forma según las dimensiones del espacio a enfriar. Además, TerraMound es completamente escalable, lo que significa que puede integrarse en sistemas más grandes, como fachadas ventiladas en edificios, mejorando el control térmico de grandes construcciones y optimizando la eficiencia energética.
Fabricado con materiales naturales como la terracota y la arcilla blanca, TerraMound no solo utiliza un proceso de fabricación ecológico, sino que también emplea una impresora Delta WASP diseñada específicamente para trabajar con materiales densos como la arcilla. Este proceso de impresión 3D es clave para lograr un diseño personalizado, pero también es fundamental para garantizar la sostenibilidad del dispositivo.
A diferencia de los sistemas de aire acondicionado convencionales, que consumen grandes cantidades de electricidad y emiten gases de efecto invernadero, TerraMound funciona con una mínima cantidad de energía, gracias a su ventilador a pilas, y aprovecha recursos naturales como el agua. Esto lo convierte en una solución más ecológica que puede ayudar a reducir el consumo energético y las emisiones de carbono, aspectos cruciales en la lucha contra el cambio climático.
Inspiración en la naturaleza: los termiteros
La inspiración para el diseño de TerraMound proviene de la naturaleza, concretamente de los termiteros. Estas estructuras naturales construidas por las termitas son conocidas por su capacidad para mantener una temperatura interna estable, incluso en climas extremadamente calurosos. Los termiteros logran esto mediante una arquitectura porosa que facilita la circulación del aire y el control de la humedad, elementos clave para regular la temperatura interna.
Este principio arquitectónico fue la base sobre la cual Jonnalagedda desarrolló TerraMound, aplicando los mismos conceptos de ventilación y enfriamiento pasivo que utilizan los termiteros. Al crear una estructura de arcilla porosa que permite el paso del aire y facilita la evaporación del agua, TerraMound imita este proceso natural, logrando un sistema de enfriamiento eficiente y sostenible.
Una solución adaptable a diferentes entornos
El diseño flexible y modular de TerraMound hace que sea ideal para diferentes aplicaciones, desde pequeñas viviendas hasta grandes edificios. Su capacidad para integrarse en sistemas de enfriamiento más amplios lo convierte en una herramienta útil para arquitectos y diseñadores que buscan soluciones innovadoras para optimizar la eficiencia energética de las construcciones modernas.
Además, al no depender de fuentes de energía eléctrica tradicionales, este dispositivo es especialmente adecuado para entornos donde el acceso a la electricidad es limitado o costoso. En lugares con climas cálidos, TerraMound puede ofrecer un alivio significativo del calor sin aumentar la carga energética de las infraestructuras locales, contribuyendo así al desarrollo de comunidades más sostenibles.