(La receta corresponde al canal de YouTube "Tenedor Libre")
La preparación es sencilla, pero requiere atención constante para controlar la intensidad del fuego y evitar que los sólidos de la manteca se quemen.
1. Derretir la manteca
Colocar la olla al fuego e incorporar inmediatamente los 300 gramos de manteca. Cocinar a fuego medio hasta que se derrita por completo. Durante este proceso aparecerá una capa blanca y densa en la superficie.
2. Evaporar el agua
Dejar que la preparación comience a cocinarse hasta que la espuma blanca desaparezca de la superficie. Cuando la manteca esté completamente derretida y comiencen a formarse burbujas, reducir ligeramente la intensidad del fuego.
3. Tostar los sólidos lácteos
Cuando la preparación vuelva a hervir, bajar un poco más el fuego. El objetivo es que los sólidos de la manteca se doren sin quemarse. Continuar la cocción entre 3 y 5 minutos, hasta conseguir el característico tono dorado del ghee.
4. Filtrar la preparación
Apagar el fuego y colocar el colador fino sobre el frasco de vidrio previamente esterilizado. Cubrirlo con un paño de algodón y verter cuidadosamente el líquido para retener los residuos sólidos tostados.
5. Dejar enfriar
Esperar a que el ghee se enfríe por completo antes de tapar el recipiente. Al bajar la temperatura, adquirirá una consistencia más sólida, similar a la de una manteca blanda.
Cómo conservar el ghee casero
El ghee puede conservarse a temperatura ambiente o en la heladera, dentro de un recipiente limpio y bien cerrado. Si se prepara y almacena correctamente, puede durar hasta un año.