1. La sonrisa o gesto de desprecio
Una de las señales más fáciles de reconocer es una sonrisa asimétrica, en la que una de las comisuras de los labios se eleva más que la otra.
Esta reacción puede transmitir desprecio o superioridad hacia quien está enfrente. Si aparece de manera reiterada durante una interacción, puede reflejar una actitud negativa hacia el interlocutor.
2. El movimiento circular de los ojos
Poner los ojos en blanco o realizar un movimiento circular con ellos puede expresar molestia, impaciencia o superioridad.
Suele aparecer cuando alguien considera que lo que dice la otra persona no merece su atención o que se encuentra en una posición de inferioridad, según señala Roa.
3. Arrugar la nariz
Arrugar brevemente la nariz puede parecer un detalle insignificante, pero también puede transmitir rechazo o desaprobación.
De acuerdo a lo que señala el especialista, se trata de un movimiento muy rápido, similar a un pequeño gruñido facial, que aparece cuando alguien percibe al otro como inferior, aburrido o fuera de lo común.
4. El microdeslumbramiento
Consiste en bajar los párpados y entrecerrar ligeramente los ojos durante un instante.
Esta acción puede responder al intento de captar o desviar la atención del otro, aunque también puede proyectar una actitud de dominancia y control dentro de una conversación.
5. La sonrisa falsa
No todas las sonrisas expresan alegría o simpatía. En una genuina, además de elevarse las comisuras de los labios, también interviene la zona alrededor de los ojos, que se arruga ligeramente.
En cambio, cuando el movimiento se limita principalmente a la boca y no alcanza la mirada, puede percibirse como una sonrisa forzada o poco sincera. En determinadas situaciones, funciona como una apariencia de cordialidad detrás de la cual existe una actitud diferente.
De todos modos, una sola señal no alcanza para determinar que alguien sea “tóxico”. Estas señales adquieren mayor importancia cuando se repiten y coinciden con otras actitudes durante una interacción.