
María Eugenia, su mamá, compartió el video en su Instagram, y en diálogo con la radio local Sudamericana, afirmó que su hija tiene mucho amor por estos animales: “al principio nosotros le decíamos que no los podía tocar, pero no nos hacía caso".
Una vez que su madre entendió que el amor por los sapos era más fuerte para la niña, decidió enseñarle como agarrarlos y sostenerlos para no hacerles daño.