2. Incorporar el agua
Agregar los 250 ml de agua templada en el centro de la corona. Disolver allí la levadura y el azúcar e incorporar de a poco la harina desde los bordes hacia el centro.
Trabajar hasta integrar los ingredientes y obtener una masa rústica, que en esta primera etapa todavía no estará completamente cohesionada.
3. Agregar la grasa
Aplastar la masa con las manos y expandirla ligeramente sobre la mesa. Colocar en el centro los 50 gramos de grasa vacuna blanda.
4. Amasar hasta obtener una masa lisa
Comenzar a amasar con movimientos firmes y envolventes para integrar completamente la grasa.
Al principio, la masa puede resultar pegajosa e inestable. En ese caso, se puede utilizar un cornet o espátula para recoger los restos que queden sobre la mesada y continuar con el amasado.
El proceso debe seguir hasta que la grasa quede completamente incorporada y se obtenga una masa lisa, homogénea y tierna. Este paso también puede realizarse con una amasadora mecánica.
5. Dejar descansar la masa
Formar un bollo y dejarlo descansar durante 10 minutos sobre la mesa.
Es importante cubrirlo con un paño limpio o con un recipiente invertido para evitar que la superficie se reseque y forme una costra.
6. Estirar la masa
Después del descanso, espolvorear una cantidad mínima de harina sobre la superficie de trabajo. Aplastar ligeramente el bollo y estirarlo con un rodillo hasta obtener un rectángulo lo más simétrico posible.
La masa debe quedar con un espesor uniforme de no más de 3 milímetros.
7. Cortar las tiras
Emparejar los bordes de la masa para conseguir un rectángulo regular. Luego, cortar tiras longitudinales de 10 a 11 centímetros de largo por 2 a 3 centímetros de ancho.
Los recortes que sobren pueden agruparse para formar nuevamente un bollo. Es necesario mantenerlo tapado y dejarlo descansar para que pierda elasticidad antes de volver a estirarlo.
8. Dar forma a los cuernitos
Tomar cada tira y enrollar ambos extremos hacia el centro, de manera paralela, hasta formar dos rollos juntos.
Luego, estirar ligeramente la pieza, cruzar un extremo sobre el otro y presionar con firmeza en la parte superior del cruce para sellar la unión.
Este paso es importante porque, si el cierre queda flojo, el cuernito puede abrirse y perder su forma durante el leudado o la cocción.
9. Dejar leudar
Colocar los cuernitos sobre una placa para horno, separados entre sí y sin necesidad de engrasarla.
Dejar reposar a temperatura ambiente durante aproximadamente 20 minutos, o hasta que las piezas presenten un aumento visible de volumen.
10. Hornear
Precalentar el horno a 200 °C y cocinar los cuernitos hasta que estén dorados de manera uniforme.
Una vez listos, retirarlos de la placa y dejarlos enfriar por completo antes de consumirlos, guardarlos o utilizarlos para su distribución.