Madre e hijo aseguraron que se sintieron atraídos desde el minuto uno. Ellos contaron que su primer beso fue acompañado de una botella de champagne en un hotel, y luego pasaron a tener relaciones sexuales. Tras unos días de este hecho, Ford tuvo una conversación con su esposa y le expuso su intención de separarse de ella porque se iría a vivir con su madre biológica.
“Tenemos un sexo alucinante”, reconoció Ford ante Victoria.
Los ‘amantes imposibles’, como fueron denominados por médicos ingleses, residieron en Michigan y querían tener hijos juntos. Kim West comentó a la periodista Alley Einstein que lo que vivía con su hijo no era incesto, sino “atracción sexual genética”. “Somos como dos gotas de agua y estamos destinados a estar juntos”, añadió.
Ella, además, reconoció el desprecio de los ciudadanos por su relación, pero alegó que “cuando uno es golpeado por un amor que te consume, estará dispuesto a renunciar a todo por él. Hay que luchar por él. Es una oportunidad única y algo a lo que Ben y yo no estamos dispuestos a renunciar”.
En la ciudad de Michigan, el incesto es un delito. Por ello, la pareja deseaba trasladarse a una ciudad a vivir su amor sin ataduras. Desde el momento que decidieron hacer pública su relación, recibieron diferentes reacciones y pasaron a la clandestinidad, ya que podrían ser procesados por cometer incesto.