A simple vista, puede parecer un cálculo básico de primaria, pero detrás de esos números se encuentra una de las claves más importantes del aprendizaje matemático: el orden correcto de resolución de operaciones.
Quienes se apresuraron a resolverla de izquierda a derecha, sin aplicar la jerarquía, llegaron a respuestas erróneas. Este detalle provocó discusiones en comentarios de publicaciones, foros en línea e incluso en clases virtuales, donde docentes aprovecharon la oportunidad para explicar la lógica detrás del cálculo.
El orden correcto: PEMDAS
Para evitar errores, los matemáticos y docentes recomiendan recordar la regla PEMDAS, que indica el orden en que deben resolverse las operaciones:
Aplicar esta jerarquía es indispensable para llegar al resultado correcto.
En este caso, no hay paréntesis ni exponentes, por lo que la resolución comienza directamente con las multiplicaciones y divisiones.
Paso a paso de la resolución
La operación se resuelve de la siguiente manera:
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Multiplicación:
5×4=205 × 4 = 205×4=20
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División:
4÷4=14 ÷ 4 = 14÷4=1
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Sustitución en la expresión original:
4+20−14 + 20 - 14+20−1
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Suma:
4+20=244 + 20 = 244+20=24
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Resta:
24−1=2324 - 1 = 2324−1=23
De esta forma, el resultado correcto es 23.
Por qué tantas personas se confunden
El atractivo de este desafío reside en su capacidad para engañar al ojo desprevenido. Muchos usuarios aplicaron un método de cálculo lineal —resolver de izquierda a derecha sin jerarquía— y llegaron a respuestas como 35 o 3.
Este error es común porque en la vida cotidiana, fuera de un contexto académico, solemos pensar los cálculos de manera secuencial. Sin embargo, las matemáticas tienen un lenguaje propio que exige respetar el orden jerárquico.
De hecho, encuestas informales en redes sociales demostraron que más de la mitad de los participantes dieron una respuesta equivocada. Esto abrió un interesante debate sobre la importancia de reforzar los conceptos básicos de aritmética incluso en la vida adulta.
La viralidad en redes sociales
El problema no tardó en viralizarse. En plataformas como Twitter, TikTok, Instagram y Facebook, miles de usuarios compartieron la operación, invitando a sus seguidores a resolverla rápidamente.
En TikTok, por ejemplo, se multiplicaron los videos con explicaciones paso a paso, y docentes aprovecharon la oportunidad para mostrar a sus alumnos que incluso las operaciones más simples pueden volverse trampas si no se aplican las reglas.
En Twitter, el tema llegó a convertirse en trending topic, con usuarios defendiendo sus respuestas y otros compartiendo memes sobre la dificultad que representó para muchos.
Un recordatorio de la educación matemática
Para especialistas en educación, este tipo de fenómenos son valiosos porque ponen de manifiesto la necesidad de reforzar aprendizajes fundamentales.
La matemática no solo se trata de números abstractos, sino de herramientas prácticas para la vida diaria: calcular descuentos, repartir gastos, interpretar estadísticas o resolver problemas de lógica.
El hecho de que una operación como 4 + 5 × 4 - 4 ÷ 4 genere confusión demuestra que no todos los adultos mantienen frescos estos conocimientos, lo cual abre un campo de reflexión sobre la manera en que se enseñan y aplican las matemáticas en la sociedad actual.
Errores frecuentes al resolver este tipo de operaciones
Los docentes señalan que los errores más comunes se producen al:
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Resolver de izquierda a derecha, sin respetar la jerarquía.
Confundir la prioridad entre multiplicación y división o entre suma y resta.
Omitir pasos intermedios y cometer errores de cálculo mental.
Estos problemas se solucionan con una recomendación simple: anotar paso por paso en lugar de intentar resolver todo de memoria.
Las matemáticas como ejercicio mental
Más allá del resultado, este desafío viral sirvió para recordar que las matemáticas son también un ejercicio para el cerebro. Resolver problemas lógicos activa áreas cognitivas vinculadas con la concentración, la memoria y la capacidad de análisis.
Al igual que leer o practicar un idioma, hacer cuentas mentales fortalece habilidades intelectuales que resultan útiles en múltiples ámbitos de la vida.
Una oportunidad para aprender jugando
El fenómeno de esta operación se enmarca dentro de la tendencia de los retos virales que combinan entretenimiento con aprendizaje.
Así como los juegos de palabras o los acertijos visuales se vuelven tendencia, este tipo de cálculos simples pero engañosos ofrecen un espacio lúdico para que niños, jóvenes y adultos se animen a repasar conceptos.
No es casualidad que muchos docentes y divulgadores científicos celebren este tipo de viralizaciones: permiten que la educación salga del aula y se instale en la conversación cotidiana.