La reacción en el estudio fue inmediata. “¡Ay no, no cuentes eso!”, gritaban algunos de sus compañeros mientras se tapaban los oídos. Otros simplemente se reían nerviosamente, sin saber si lo que estaban escuchando era una broma o una anécdota real.
Pero Paula se mantuvo firme en su versión. “¡Les juro que es real! No saben cómo está el perro, tiene 15 años y parece un cachorro”, afirmó, defendiendo su particular hipótesis.
Incluso mencionó que más allá del factor emocional, cree que algo sucedió biológicamente en ese momento. “Está perfecto”, relató con orgullo.
El bulldog en cuestión fue un regalo de Pedro Alfonso, su marido, cuando empezaban a formar su familia. A lo largo de los años, el perro fue testigo del crecimiento de sus hijos y del día a día familiar. Paula suele compartir momentos con él en sus redes sociales, pero nunca antes había revelado esta historia tan íntima, y extraña, sobre su longevidad.