Haydee Suárez Ulloa tiene 60 años y el destino la llevó a ser testigo de lo peor: la muerte de Lucio Dupuy de 5 años por parte de su mamá y madrastra.
Haydee Suárez Ulloa tiene 60 años y el destino la llevó a ser testigo de lo peor: la muerte de Lucio Dupuy de 5 años por parte de su mamá y madrastra.
La mujer brindó una nota a Infobae en la que contó cómo fue el momento que intentaron reanimar al pequeño. “Mientras intentábamos reanimar a Lucio, Abigail estaba de brazos cruzados sin hacer nada”, rememoró la mujer.
“Mi casa está a tres cuadras de donde vivía Lucio. En frente está la salita de Primero Auxilios. Y ahí afuera, en la vereda, asistimos a Lucio esa noche. Lo pusimos en el piso, debajo de un árbol, para intentar reanimarlo. El día que pasó lo de Lucio, la salita estaba cerrada. Por eso lo asistimos nosotros”, explicó.
“Yo le dije a Sebastián que pusiera al niño en el piso, porque estaba convulsionando. Y entonces mi vecino empezó a hacerle respiración boca a boca, le apretó el pecho para practicar RCP y nada. No reaccionaba. Entonces fui a llamar a Elsa (Quintín), mi vecina enfermera”, siguió la abuela sobre los intentos para reanimarlo.
La policía no pudo trasladar al pequeño, que cuando vieron que se recuperaba un poco lo llevaron los propios vecinos de urgencia al Hospital Evita de Santa Rosa.
La mujer recuerda que Abigail Páez no quería subir al auto para ir al hospital: “Primero no quería subir. No quería acompañarlos. Preguntaba a dónde íbamos y yo le dije que subiera, que iban al hospital. Pudimos hacerla subir y se fueron para el Evita. La ambulancia llegó media hora después”.
Sobre la represalias que tuvo la mujeres por su declaración: “Las enfermeras de la salita se enojaron conmigo porque dije que la sala estaba cerrada esa noche. Pero qué culpa tengo”.
“No voy a esconder nada. Si tengo que hablar algo por Lucio, lo voy a hacer. Porque eso no se puede esconder Lo único que pido es que no haya más chicos muertos. No puede ser que ahora los padres y las madres maten a los hijos. Cómo puede ser”, sentenció.
Este lunes a las 10:30 de la mañana finalizó la audiencia de apelaciones del juicio por el crimen de Lucio Dupuy. En el Tribunal de Santa Rosa se escuchó los pedidos de pena de los fiscales, la querella y los defensores de las acusadas. Este viernes a las 12:00 se conocerá la sentencia.
El procedimiento, denominado juicio de cesura, fue a puertas cerradas como todo el debate que se desarrolló entre el 10 de noviembre y el 22 de diciembre de 2022, por tratarse, además, de un delito contra la integridad sexual. Las condenadas no estuvieron presentes en la sala.
Espósito Valenti, la madre del pequeño, fue declarada el pasado 2 de febrero, por la Audiencia de Juicio que conforman la jueza Alejandra Ongaro y los jueces Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora, autora material y penalmente responsable del delito de homicidio triplemente calificado por el vínculo, alevosía y ensañamiento.
A su vez, Páez fue declarada autora material y penalmente responsable del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento; en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal por vía anal, ejecutado con un objeto fálico, agravado por tratarse de la guardadora y por haberse cometido contra un menor de 18 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente, como delito continuado.
Durante esta audiencia, los fiscales Verónica Ferrero, Walter Martos y Marcos Sacco apelaron la sentencia: pedirán que la madre del nene sea condenada también por abuso sexual ultrajante.
A la audiencia concurrieron en forma presencial el fiscal general Máximo Paulucci; la fiscala Verónica Ferrero; el querellante particular José Mario Aguerrido –en representación del padre de Lucio, Christian Dupuy, quien también asistió–; las asesoras de niñas, niños y adolescentes, Graciela Massara y María Gabriela Manera; y personal de la Oficina Judicial. En cambio, la defensora oficial María Silvina Blanco Gómez, el defensor oficial Pablo De Biasi y las imputadas participaron a distancia desde San Luis, donde Espósito Valenti y Páez permanecen detenidas.