Paso a paso para hacer donas caseras
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Activar la levadura: en un recipiente, mezclar la levadura con una cucharadita de azúcar y un poco de leche tibia. Dejar reposar unos 10 minutos, hasta que empiece a espumar.
Preparar la masa: en un bol grande, colocar la harina, el azúcar, la sal, los huevos, la manteca derretida, la esencia de vainilla y la levadura activada. Incorporar la leche restante de a poco, mezclando hasta formar una masa suave.
Amasar: trabajar la masa durante 10 minutos, hasta que quede lisa y elástica. Si está muy pegajosa, se puede agregar un poco más de harina.
Primer levado: cubrir el bol con un paño y dejar reposar una hora, o hasta que duplique su tamaño.
Dar forma: estirar la masa sobre una superficie enharinada hasta dejarla de 1,5 cm de espesor. Cortar las donas con un cortante circular (o con un vaso) y hacer el agujero central con un tapita o cortante pequeño.
Segundo levado: dejar reposar las donas cortadas durante 20 o 30 minutos antes de cocinarlas.
Cocción: freír en aceite caliente (a unos 170 °C) durante 1 minuto por lado, hasta que estén doradas. Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
Si se prefiere una versión más liviana, también pueden cocinarse al horno: se pincelan con un poco de manteca derretida y se hornean a 180 °C por unos 10-12 minutos, hasta que estén doradas.
Ideas para decorar o glasear
Una vez frías, las donas pueden disfrutarse simples o con distintas coberturas. Las más populares son el glaseado clásico de azúcar (mezclando azúcar impalpable con unas gotas de leche o jugo de limón), el baño de chocolate, o incluso una capa fina de dulce de leche.
También pueden espolvorearse con azúcar común o impalpable apenas salen de la fritura, lo que les da ese brillo y textura característicos.
Consejos finales para que salgan perfectas
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Temperatura del aceite: si está muy caliente, se dorarán rápido por fuera pero quedarán crudas por dentro. Si está muy frío, absorberán más aceite.
No amasar de más: al cortar las donas, evitá volver a unir demasiadas veces los restos de masa, porque pierden aire y salen más densas.
Dejalas enfriar antes de glasear: así el baño se fija mejor y no se escurre.
Crujientes por fuera, tiernas por dentro y con ese toque de nostalgia que remite a las meriendas de antes, las donas caseras son una receta ideal para preparar en casa y compartir. Con ingredientes simples y un paso a paso accesible, cualquiera puede lograr un resultado digno de panadería, pero con el plus de hacerlo con sus propias manos.