Burbujas en el agua: ¿se puede tomar?
Esto ayuda a explicar por qué las burbujas suelen hacerse visibles después de varias horas. El agua que se sirve fría va acercándose progresivamente a la temperatura del ambiente y, con ese cambio, disminuye su capacidad para mantener determinados gases disueltos.
Además, después de permanecer varias horas en el vaso, el agua puede presentar un sabor ligeramente diferente. Al estar en contacto con el aire, intercambia gases con el ambiente, lo que modifica algunas de sus características respecto del momento en que fue servida.
El fenómeno, entonces, no responde a algo que haya ocurrido durante la noche dentro del vaso. La aparición de las pequeñas burbujas responde a la interacción entre los gases disueltos en el agua, la superficie del recipiente y las condiciones de temperatura.
Por eso, encontrar pequeñas burbujas transparentes en las paredes del vaso después de varias horas es un fenómeno físico habitual. Por sí solo, no indica que el agua esté en mal estado.
En cambio, si el líquido presenta turbidez, partículas, un olor extraño o alguna alteración evidente, no se recomienda consumirlo.