Pocos minutos después recibió un llamado telefónico de un número privado que le indicó que su acompañante se encontraba en la rotonda del barrio Autonomía, y ella debía ir a ese lugar. Sin embargo, la joven no hizo caso a lo que le pedían los secuestradores y prefirió solicitar ayuda de la policía.
De inmediato los efectivos se hicieron presentes en el lugar, pero no estaba el supuesto secuestrado. Por esta razón dieron intervención a los efectivos de la Comisaría 49, quienes llevaron a la mujer a esa dependencia.
El final es insólito. Mientras estaba en la comisaría, la mujer recibió un mensaje por parte del acusado quien le decía que estaba todo bien, que tenía "buena onda" con ella, pero que estaba con amigos, que no se preocupe, y así fue como la mujer impactada se fue de la comisaría.