Gerardo es un oftalmólogo de Quilmes que para devolver a la gente algo de lo bien que le va a él viajó varias veces a África a operar gratis a quienes tienen ceguera por cataratas.
Gerardo es un oftalmólogo de Quilmes que para devolver a la gente algo de lo bien que le va a él viajó varias veces a África a operar gratis a quienes tienen ceguera por cataratas.
Eso le permitió que le dejen hacer lo mismo en Argentina pese a que antes los gobiernos provinciales no lo autorizaban.
"En el año 2017, estábamos en África, y fue mi primera vista en carácter de cirujano con la Fundación. El primer viaje operé 550 personas. Somos ya un montón de cirujanos argentinos, en la última que hicimos que fue la de Senegal, operamos a 1062 pacientes", explicó en charla con Telefe Noticias.
Y amplió: "Siempre estuvieron las ganas, está bueno devolver algo. La premisa es ciegos por cataratas, aunque parezca mentira hay millones, una de las principales causas de ceguera en el mundo es reversible. Nosotros a veces operamos chicos que nacen con cataratas, que tuvieron un golpe o una enfermedad que les provoca cataratas. Esos pacientes si no tiene obra social son candidatos a que la fundación los opere en forma gratuita. Imaginate una persona que vive en la montaña y está ciego de ambos ojos necesita una persona que lo ayude".
Sobre la devolución de sus pacientes, sostuvo: "Muchas veces es triste pero queda en un costado de la casa esperando la muerte. Con una cirugía volvés a incorporarlo a la vida familiar. Cuando les destapás el ojo, no importa el idioma, el lugar del mundo, la sonrisa es la misma".
En Argentina, muchos gobiernos provinciales le impedían hacer este tipo de operaciones de forma gratuita y su historia en el exterior le abrió miles de puertas.
"El haber ido a África me abrió puertas a que lo haga en Argentina. Nosotros somos de acá. El primero grande que hicimos fue en Salta. Armamos un consultorio improvisado y detectamos los pacientes candidatos. Y durante una semana operamos todo el día. 550 personas operamos", afirmó.
Y sentenció: "Una mujer que no conocía la cara de sus bisnietos, hacía cuatro años que estaba ciega, ellos habían nacido y no les conocía la cara, cuando le operamos el segundo ojo me dijo que conoció a sus bisnietos, son cosas que no son menores".