Gunther VI heredó el fideicomiso de la condesa fallecida en 1992 sin descendencia a la muerte de su abuelo Gunther IV, que su vez lo heredó de Gunther III, el primer millonario de esta familia canina.
Los administradores de la fortuna de Gunther VI no solo velan por el bienestar de este perro afortunado que vive la mayor parte del año en la Toscana (Italia), aunque tiene propiedades en otros lugares del mundo, sino por su dinero.
La mansión situada en una zona residencial y exclusiva del barrio miamense de Brickell, junto al Palacio Vizcaya, una joya de los años 20 construida por un heredero de la familia Deering, entró a formar parte de patrimonio de los “Gunther” en el año 2000.
Cuenta con un frente costero de 30,5 metros, con muelle incluido, y la superficie total de la finca es casi 4 800 metros cuadrados, de los cuales casi 782 metros cuadrados son construidos.
La mansión, originalmente construida en 1928, tiene nueve dormitorios y otros tantos baños y está rodeada de jardines, en los que brilla una piscina de estilo mediterráneo como todo el conjunto.