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Un recipiente hondo y una espátula de repostería.
Una batidora eléctrica de varillas.
Una jarra dosificadora con pico vertedor.
Moldes para helados de palito o vasitos desechables.
Palitos de madera para helado.
Papel film.
Un vaso alto para sumergir los helados en el chocolate.
Una bandeja cubierta con papel para horno.
Cómo hacer helados de palito con chocolate, paso a paso
(La receta corresponde al canal de YouTube "Quiero Cupcakes")
1. Enfriar y batir la crema de leche.
Para comenzar, es importante que la crema de leche esté muy fría. Lo recomendable es dejarla en la heladera durante toda la noche anterior y, antes de preparar la receta, colocarla unos 10 minutos en el congelador.
A continuación, verter la crema en un recipiente hondo y batir con una batidora eléctrica de varillas a velocidad media-alta durante aproximadamente 2 minutos, hasta que comience a formarse una textura espumosa.
2. Incorporar la leche condensada y la vainilla.
Una vez que la crema esté espumosa, agregar la leche condensada, preferentemente fría, para evitar que aumente la temperatura de la preparación.
Integrarla con movimientos envolventes utilizando una espátula de repostería. Después, incorporar las dos cucharaditas de vainilla. Si se utiliza pasta de vainilla, el resultado tendrá un sabor más intenso y pequeñas semillas naturales distribuidas en la mezcla.
Raspar las paredes y el fondo del recipiente para asegurarse de que todos los ingredientes queden bien integrados. Luego, batir nuevamente a velocidad media durante unos instantes, hasta que la preparación gane algo de cuerpo y consistencia.
Es fundamental no montar la crema por completo. El objetivo es incorporar aire sin llegar a una textura demasiado firme, para que el interior de los helados quede suave, ligero y cremoso.
3. Rellenar los moldes y llevar al congelador.
Pasar la mezcla a una jarra con pico vertedor para facilitar el llenado de los moldes sin derramar la preparación.
Rellenar cada cavidad y dejar un pequeño margen antes del borde. Introducir los palitos de madera por las ranuras correspondientes y completar con un poco más de mezcla hasta llegar al ras del molde.
Si no se dispone de moldes específicos para helados, se pueden utilizar vasitos desechables con un palito en el centro. Otra opción es colocar la preparación en un recipiente hondo y consumirla posteriormente con cuchara, como un helado de tarrina.
Cubrir cuidadosamente con papel film y llevar al congelador durante un mínimo de 8 horas. Lo ideal es dejarlos de un día para otro, hasta que la base esté completamente sólida y firme.
4. Preparar la cobertura de chocolate.
Trocear el chocolate y colocarlo en un recipiente apto para el calor. Añadir el aceite de coco o el aceite de girasol y fundir la mezcla en el microondas, en intervalos cortos para evitar que el chocolate se queme, o a baño María.
El aceite ayuda a conseguir una cobertura más fluida, ideal para sumergir los helados y obtener una capa fina y uniforme.
Una vez que el chocolate esté completamente fundido, dejarlo reposar a temperatura ambiente hasta que se enfríe por completo. No debe utilizarse tibio ni caliente, porque el calor podría derretir la superficie de los helados al sumergirlos.
Cuando la cobertura esté fría, pasarla a un vaso alto que permita introducir cada palito por completo. La cantidad preparada facilita el baño de las piezas; el excedente limpio se puede guardar y reutilizar en otras preparaciones.
5. Bañar los helados y agregar las almendras (opcional).
Retirar los helados del congelador y desmoldarlos con cuidado justo antes de cubrirlos, para evitar que se ablanden durante el procedimiento.
Para la versión clásica, sumergir cada helado por completo en el vaso con chocolate, retirarlo inmediatamente y mantenerlo suspendido durante unos segundos para que escurra el excedente. Después, apoyarlo sobre una bandeja cubierta con papel para horno.
Para preparar la versión almendrada, sumergir el helado en el chocolate y dejar escurrir el exceso. Inmediatamente, antes de que la cobertura se endurezca por el contacto con el frío, pasarlo por las almendras picadas o caramelizadas.
Una vez que la primera capa de chocolate esté firme, volver a sumergir brevemente el helado en la cobertura para sellar las almendras. Dejar escurrir nuevamente y colocarlo sobre el papel para horno.
En ambos casos, el chocolate se endurecerá en cuestión de segundos al entrar en contacto con el helado congelado, lo que permitirá conseguir una capa exterior crocante.
6. Conservar en el congelador hasta servir.
Una vez terminado el baño de chocolate, regresar los helados al congelador. Mantenerlos bien resguardados hasta el momento de consumirlos para conservar su consistencia.