Salud

Infartos: por qué aumentan por la mañana y qué hábitos ayudan a reducir el riesgo

El despertar implica modificaciones en la presión arterial, la circulación y la coagulación que pueden influir en la salud cardiovascular. Qué recomiendan los especialistas para proteger el corazón durante las primeras horas del día.

23 de julio de 2026 - 10:53
Infartos: por qué aumentan por la mañana y qué hábitos ayudan a reducir el riesgo

Los infartos presentan un pico de incidencia durante la mañana, según investigaciones que analizaron el vínculo entre el reloj biológico y la salud cardiovascular.

Los infartos agudos de miocardio tienen un patrón relacionado con el reloj biológico. Diversas investigaciones observaron que la mayor incidencia se produce durante la mañana, especialmente entre las 6 y las 12, cuando el organismo pasa del descanso a la actividad.

Uno de los trabajos más citados es el estudio ISIS-2, publicado en el European Heart Journal, que analizó a más de 12 mil pacientes y detectó un patrón de mayor aparición de infartos durante las primeras horas del día. Otros estudios posteriores también identificaron una relación entre el ritmo circadiano y la aparición de eventos cardiovasculares.

El cardiólogo Ricardo Freile explicó que este fenómeno se debe a una combinación de procesos naturales que pueden aumentar la exigencia sobre el corazón, especialmente en personas con factores de riesgo.

Qué le pasa al corazón al despertar y por qué aumenta el riesgo de infarto

Durante el sueño predomina el sistema parasimpático, encargado de mantener al cuerpo en reposo, con menor presión arterial y frecuencia cardíaca. Al despertar, se activa el sistema simpático, que libera adrenalina y provoca un aumento del ritmo cardíaco, la presión arterial y la contracción de las arterias.

A esto se suma que, después de varias horas sin ingerir líquidos, la sangre puede presentar una mayor viscosidad. Al mismo tiempo, las plaquetas, células involucradas en la coagulación, tienen una mayor actividad durante la mañana, lo que puede favorecer la formación de coágulos en personas con arterias afectadas por placas de grasa.

Cómo reducir el riesgo de infarto durante la mañana

Para que la transición entre el sueño y la actividad sea gradual, el especialista recomienda:

Evitar despertarse de golpe. Las alarmas con sonidos muy intensos pueden generar una respuesta brusca del organismo. Un despertar progresivo permite una adaptación más adecuada.

Moverse antes de levantarse. Estirarse y realizar movimientos suaves en la cama antes de ponerse de pie ayuda a evitar un cambio repentino de posición.

Tomar agua al comenzar el día. La hidratación contribuye a compensar la pérdida de líquidos durante la noche y ayuda a reducir la viscosidad de la sangre.

Evitar duchas demasiado frías al levantarse. El contraste térmico puede representar un estímulo intenso para el sistema cardiovascular. Se recomienda optar por temperaturas moderadas.

Revisar el tratamiento para la presión arterial. En personas hipertensas, es importante confirmar con el médico que la medicación tenga cobertura durante las 24 horas y controle el aumento de presión que suele producirse por la mañana.

Elegir el horario de ejercicio según cada caso. Quienes presentan factores de riesgo o presión no controlada pueden evaluar entrenar por la tarde. En personas sanas y con controles adecuados, la actividad física matutina no representa un problema.

Cuáles son los síntomas de un infarto

Los principales signos de alarma son:

  • Dolor u opresión en el pecho.
  • Molestia que se extiende al brazo, cuello, mandíbula o espalda.
  • Falta de aire.
  • Sudor frío.
  • Náuseas.
  • Mareos o desmayo.

Aunque el riesgo es mayor durante la mañana, un infarto puede ocurrir en cualquier momento del día. Mantener controlados factores como la presión arterial, el colesterol, la diabetes y el tabaquismo continúa siendo una de las principales herramientas para reducir el riesgo de infarto.

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