La acusaron de matar a una beba de un año, pero descubrieron que se trató del "síndrome del bebé sacudido"

Una niñera fue acusada de matar a una beba de un año, pero la causa dio un giro totalmente inesperado.
La acusaron de matar a una beba de un año, pero descubrieron que se trató del síndrome del bebé sacudido

Un horrible episodio ocurrió cerca de Boston, Massachusetts, una mañana del 14 de enero del 2013, cuando Sameer Sabir y Nada Siddiqui, los padres de Rehma Sabir, una beba de solo un año, se fueron a trabajar y la dejaron a cargo de su niñera, Aisling Brady McCarthy, que en ese entonces tenía 34 años.

Según la cadena CNN, cuando la madre salió de su casa la beba comenzó a llorar. La mujer creyó que era algo normal a su edad y se fue tranquila, confiando en Aisling, la joven que cuidaba a la niña desde hacía seis meses.

Sin embargo, cuando la madre volvió a la casa en la tarde, la niñera le dijo: “No podemos despertar a Rehma”. En ese momento, llevaron a la niña al Hospital Infantil de Boston, al cual llegó en coma, y, 48 horas después, los médicos dictaminaron su muerte cerebral. “Rehma no falleció en paz mientras dormía”, dijo su madre entre lágrimas.

Los médicos que la trataron observaron claras lesiones de maltrato infantil: hemorragias en el interior del cerebro de la beba, hematomas en el cráneo y a lo largo de la columna vertebral. Además, detectaron fracturas que se estaban curando en un brazo y una pierna, y otras en la columna vertebral.

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El famoso caso en Estados Unidos dio un giro tres años más tarde, cuando la Justicia local declaró la exoneración de la niñera ya que no se pudo demostrar que las lesiones cerebrales que presentaba la niña fueran producto del maltrato de la mujer. En consecuencia, la imputada fue deportada a Irlanda, lugar de donde es oriunda. Por su parte, la doctora forense de Boston, Katherine Lindstrom, cambió la causa de la muerte a “hemorragia cerebral de causa desconocida”.

En un principio, McCarthy fue acusada por un gran jurado de homicidio y lesiones, y se le impuso una fianza de 500,000 dólares. Además, se dictaminó que la causa de la muerte era “homicidio por traumatismo”, apuntando a un caso de “bebé sacudido”, la segunda causa más común de muerte entre niños por trauma, responsable del 95% de lesiones cerebrales en menores de un año. Cada año se registran cerca de 1,300 casos en Estados Unidos, según el Centro Nacional sobre el Síndrome del Bebé Sacudido.

En 2016, una corte concedió una indemnización de cuatro millones a los padres de la bebé, que debía pagar su niñera pese a no estar condenada por la muerte. Sabían que ella no tenía el dinero, y no esperaban que lo pagara: sólo querían evitar que pudiera escribir un libro o beneficiarse de un filme sobre el caso.

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