“Admito que estar internada es como vivir una película de terror. No solo por la sangre, porque se ve que mi cuerpo no la controla muy bien, sino también por la cantidad de agujas que veía todos los días”, contó Denisse, al explicar algunas de las dificultades que tuvo que atravesar durante su estadía en el hospital.
Ahora comenzó una nueva etapa del tratamiento y deberá someterse a controles frecuentes. “Esta semana es como si estuviera de vacaciones. Solamente las veo tres veces por semana: dos para sacarme sangre y una para aplicarme el nuevo tratamiento”, explicó, antes de mencionar la medicación que comenzó a recibir: “Romiplostim, algo así, una inyección que va en la panza. Literalmente, esta semana vamos a ver si funciona”.
La situación se volvió especialmente compleja porque los dos primeros tratamientos no tuvieron el resultado esperado. Según explicó la propia González, los médicos debieron recurrir a nuevas alternativas y, mientras buscan controlar su cuadro, también debe atravesar los efectos secundarios de las medicaciones que recibió anteriormente.
“Los primeros dos tratamientos no funcionaron”, aseguró. Y agregó que los corticoides y las gammaglobulinas continúan formando parte del proceso porque, aunque no hayan funcionado a largo plazo, son necesarios para ayudarla a salir de una situación de riesgo.
La nueva medicación tampoco está siendo sencilla para ella. González contó que algunos de los tratamientos intravenosos le provocaron fuertes dolores de cabeza y un malestar generalizado, al punto de sentir que en algunos momentos no podía abrir los ojos.
“Este último tratamiento está zarpado”, reconoció. Sin embargo, volvió a recurrir al humor para describir la transformación que experimenta su cuerpo después de recibirlo: “Automáticamente es como que te convertís en Venom, te transformás. Estaría bueno desarrollar poderes igual. Bah, yo con que funcione me conformo”.
Mientras espera comprobar si esta nueva estrategia médica finalmente consigue estabilizarla, Denisse también tuvo que responder a las críticas que recibió por mostrar públicamente parte de su internación. Algunos usuarios cuestionaron que compartiera imágenes y videos desde el hospital, pero la influencer decidió no concentrarse en la polémica y dejó en claro que su prioridad está puesta en recuperarse.
La joven atraviesa así una nueva etapa de controles, aplicaciones y estudios, mientras espera que su organismo finalmente responda al tratamiento. Antes de cerrar su mensaje, eligió una frase breve que resumió el momento que está viviendo: “Vamos a ver. Deséenme suerte”.