Aunque puede parecer similar a la salsa pastelera, la crema inglesa tiene una textura más suave y delicada gracias a las yemas de huevo. Además, su sabor es ligeramente dulce y con un toque de vainilla, lo que la hace ideal para equilibrar el sabor de postres más intensos.
La crema inglesa se puede servir fría o caliente, dependiendo de la preferencia personal y del postre que se vaya a acompañar. Si se sirve fría, es importante dejarla enfriar en la nevera durante al menos 2 horas antes de servirla.
En definitiva, la crema inglesa es una receta clásica que no puede faltar en tu repertorio culinario. Ya sea que la uses como acompañamiento o como ingrediente en tus postres, su sabor y textura suave y delicada siempre serán un éxito.
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La receta de la crema inglesa: el acompañamiento perfecto para tus postres
Ingredientes para la receta de la crema inglesa:
- 6 yemas de huevo
- 1/2 taza de azúcar
- 2 tazas de leche
- 1 vaina de vainilla (o 1 cucharadita de extracto de vainilla)
Instrucciones para la receta de la crema inglesa: paso a paso.
- En un tazón grande, mezcla las yemas de huevo y el azúcar hasta que estén bien combinados y de un color amarillo pálido.
- En una olla mediana, calienta la leche y la vainilla a fuego medio hasta que la mezcla esté caliente, pero no hirviendo. Retira la vaina de vainilla (si la usas).
- Vierte lentamente la leche caliente sobre la mezcla de huevo y azúcar, batiendo constantemente para evitar que las yemas se cocinen. Vierte la mezcla de vuelta en la olla.
- Cocina la mezcla a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente, hasta que espese y cubra la parte posterior de una cuchara de madera. Ten cuidado de no dejar que la mezcla hierva, ya que esto puede hacer que las yemas se cocinen y la mezcla se corte.
- Una vez que la mezcla ha espesado, retírala del fuego y viértela a través de un colador de malla fina para quitar cualquier trozo de huevo o grumos que hayan quedado.
- Deja enfriar la crema inglesa a temperatura ambiente antes de refrigerarla por lo menos 2 horas, o hasta que esté bien fría. Si la crema inglesa se espesa demasiado después de refrigerarla, puedes diluirla con un poco de leche antes de servirla.
- Sirve la crema inglesa fría como acompañamiento de postres como tartas, bizcochos o frutas frescas.
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La receta de la crema inglesa: el acompañamiento perfecto para tus postres