Con las restricciones por la pandemia, los lobos marinos han encontrado en la tranquilidad del puerto y las calles de Mar del Plata un mejor lugar para tomar el sol. “Tiene mucho que ver el tema de la cuarentena que al no haber personas transitando entonces el lobo marino se aventura a caminar un poco más de lo habitual para buscar refugio del viento”, explicó a la AFP Juan Lorenzani, presidente de la Fundación Fauna Argentina.








