Blanquear las cáscaras
Colocar las cáscaras en una cacerola con agua y llevar a fuego medio hasta que hierva.
Repetir este proceso de hervido al menos 4 veces, cambiando el agua en cada ocasión. Este procedimiento permite eliminar el amargor característico de la piel.
Una vez blanqueadas, cortar las cáscaras en juliana.
Cocinar la mermelada
Colocar en una cacerola la pulpa picada, las cáscaras en juliana y el azúcar. Mezclar bien y cocinar a fuego mínimo durante 30 minutos.
Transcurrido ese tiempo, pisar o procesar levemente la mezcla y cocinar durante 15 minutos adicionales, siempre a fuego mínimo.
Comprobar el punto de cocción
Colocar un plato en el freezer hasta que esté frío.
Servir una cucharada de mermelada sobre el plato y pasar la cuchara por el medio. Si los lados no vuelven a juntarse, la mermelada está lista.
Envasar y conservar
Verter la mermelada aún caliente en frascos previamente esterilizados y tapar.
Colocar los frascos boca abajo hasta que se enfríen por completo.
Si no se abren, se conservan en un lugar seco y oscuro por hasta 1 año. Una vez abiertos, deben mantenerse en la heladera y consumirse dentro de unos 15 días.