De todos modos, según señala el químico, cuando una persona con diabetes sufre una picadura, la situación puede ser más delicada y presentar un mayor riesgo debido a su condición de salud.
Mosquitos: cómo detectan a las personas a distancia
Sánchez indica que el primer mecanismo que utilizan los mosquitos para localizar a una persona o a un animal es el dióxido de carbono (CO). Los seres humanos emiten este gas de manera constante al respirar y también a través de la piel, como consecuencia de distintos procesos relacionados con la actividad celular y bacteriana.
El CO funciona como una primera señal de alerta que les indica que hay un ser vivo cerca. Sin embargo, la cantidad que emite una persona no determina por sí sola si será elegida como objetivo.
Por eso, una persona de mayor tamaño, que potencialmente libera más CO, no necesariamente recibe más picaduras. Una vez que el mosquito se encuentra cerca de posibles objetivos, intervienen otras señales para decidir dónde posarse.
Mosquitos: qué relación tienen con el olor corporal
Cuando están cerca de dos posibles objetivos, los mosquitos utilizan principalmente la vista y el olfato para determinar dónde aterrizar. Sánchez explica que el olor corporal no depende simplemente de cuánto se baña una persona ni de si utiliza desodorante o perfume.
El olor está relacionado con las moléculas volátiles que se generan en la piel. Allí interviene el microbioma cutáneo: las bacterias metabolizan distintas sustancias y producen compuestos químicos que forman parte del olor característico de cada persona.
De esta manera, los mosquitos perciben una especie de “cóctel” de compuestos químicos y pueden sentirse más atraídos por una combinación que por otra.
Mosquitos: por qué los ácidos carboxílicos pueden atraerlos
Entre las sustancias que pueden influir en esa atracción aparecen determinados ácidos carboxílicos. Sánchez señala que existe una relación entre una mayor producción de algunos de estos compuestos en la piel y una mayor atracción para los mosquitos.
Además, esta característica puede mantenerse de manera relativamente estable. Es decir, si una persona produce naturalmente mayores cantidades de determinados ácidos carboxílicos, la tendencia a atraer mosquitos puede repetirse con el tiempo.
Mosquitos: cómo influyen el calor y la humedad
El calor corporal y la humedad también pueden favorecer que una persona sea detectada. Después de hacer ejercicio, por ejemplo, el cuerpo aumenta su temperatura y la piel puede presentar mayor humedad, lo que facilita que el mosquito encuentre un objetivo.
Sánchez menciona experimentos de laboratorio en los que los mosquitos pueden elegir entre compartimentos con distintas temperaturas y tienden a dirigirse hacia el sector más cálido.
Este comportamiento también ayuda a explicar por qué estos insectos suelen presentar mayor actividad durante el atardecer. Cuando la temperatura ambiental comienza a descender, el contraste con el calor del cuerpo puede hacerse más evidente.
Mosquitos: qué pasa durante el embarazo y después de consumir alcohol
El embarazo también puede modificar la cantidad de picaduras. Según los datos mencionados por Sánchez, las mujeres embarazadas pueden recibir aproximadamente el doble de picaduras que las mujeres que no están embarazadas.
El consumo de alcohol, especialmente cerveza, también fue relacionado en estudios con una mayor cantidad de picaduras. La explicación estaría principalmente vinculada con los cambios que se producen en el olor corporal, que pueden modificar la forma en que el mosquito detecta a una persona.
Mosquitos: ¿realmente te pican más que al resto?
Existe otro factor que puede hacer que una persona tenga la impresión de recibir más picaduras que otras: la reacción del sistema inmunológico.
Algunas personas presentan una respuesta más intensa ante la picadura, con mayor inflamación, enrojecimiento y picazón. En cambio, otras reaccionan muy poco y pueden ser picadas sin siquiera darse cuenta.
Por eso, Sánchez señala que la cantidad de marcas visibles en la piel no necesariamente indica cuántas veces una persona fue picada. En algunos casos, la diferencia puede estar en la intensidad de la reacción y no solamente en la cantidad de picaduras.
Mosquitos: por qué es importante conocer cómo nos detectan
Los mosquitos no son solamente una molestia durante los meses de calor. También pueden actuar como vectores de enfermedades, entre ellas el dengue y la malaria.
Comprender qué señales utilizan para localizar a las personas permite conocer mejor su comportamiento y las condiciones que pueden favorecer las picaduras.
Para aliviar la picazón, Sánchez también menciona el uso de calor localizado y controlado, una técnica que puede ayudar a neutralizar rápidamente la sensación molesta sin llegar a quemar la piel.
En definitiva, la llamada “sangre dulce” no explica por qué algunas personas reciben más picaduras que otras. Según la explicación de Sánchez, en esa diferencia intervienen múltiples señales que los mosquitos pueden detectar, entre ellas el CO, el olor generado por el microbioma de la piel, determinados compuestos químicos, el calor y la humedad corporal.